Mundial 2014: ni de coña lo ganamos

Foto Carmelo Rubio, Efe

 

 

 

Hoy empieza la Copa del Mundo 2014 de fútbol en Brasil (oficialmente Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014). Pues no se hagan ilusiones. Como hace cuatro años, cuando comenzaba el Mundial 2010 en Sudáfrica, y hace dos, al inicio de la Eurocopa 2012, arrancamos una sección cuyo título es, más que nada, para que nos dé suerte: ni de coña lo ganamos. Pero que, aparte la intención, está basado en hechos bien consistentes.

Vamos a desear que la selección española haga un buen papel en Brasil, que consistiría principalmente en jugar estupendamente bien, llegar razonablemente lejos y mantener alto el prestigio, sobradamente ganado a lo largo de estos últimos seis años. Pero no exijamos mucho más. Ganar otro Mundial se antoja una quimera. Nos basamos en las siguientes sólidas razones:

1. Para ser Campeón del Mundo hay que ser muy buenos, no buenos. Pero además hay que tener suerte. La primera condición la cumplimos, casi tanto como hace cuatro años. Pocos equipos podrán presumir de presentar un plantel de jugadores como el nuestro, y con un palmarés como el que llevan. Con tantos títulos ganados, sin ir más lejos, en esta última temporada: Champions, Liga, Copa, Premier, FA Cup, Bundesliga… Pero la suerte es otra cosa. Que Paraguay falle un penalti, que un balón pegue en los dos postes y entre, que el portero salve un uno contra uno in extremis, que marques en el minuto 117 de la final… ya pasó una vez. Que pase dos es demasiado.

2. Repasemos el papel que han hecho las selecciones defensoras del título en la siguiente cita mundialista: la campeona en el mundial anterior era Italia, que no pasó de la primera fase; en Alemania 2006 era Brasil, que además partía como gran favorita y no hizo absolutamente nada, fue eliminada en cuartos por el primer equipo serio, Francia, que se encontró en el camino; a Corea y Japón 2002, los galos llegaban como campeones del Mundo y de Europa, perdieron el partido inaugural con Senegal, empataron los dos siguientes y se fueron para casa con la cabeza gacha y sin haber marcado un gol. Y podríamos seguir mirando hacia atrás. Sólo Italia –en 1934 y 1938- y Brasil –1958 y 1962- repitieron título. Pero eran otros tiempos. Sigamos disfrutando el Mundial conquistado en Sudáfrica y que nos dure mucho en la memoria. Porque tardaremos en ver otro.

3. Queda dicho que somos muy buenos, ¿pero ya no tanto?. En primer lugar, nos conocen. Ahora sabe todo el mundo a qué juega la selección de Del Bosque, y quien más y quien menos ya ha preparado sus antídotos. Además, algunas de las líneas y piezas maestras que fueron clave en los tres grandes títulos conquistados en estos seis años no llegan igual de engrasadas. Xavi ha sido impagable en este tiempo, pero el cuerpo, y sobre todo la precisión, ya no le acompañan igual; su relevo natural, Thiago Alcántara, no va estar; Xabi Alonso tampoco ha completado su mejor año; sin Navas nos falta ese jugador diferente que aplica explosividad a las situaciones espesas; y en fin, Casillas hace sus milagros, pero si hubiera tenido más partidos este curso, llegaría más ungido. Esto sin contar a los que llegan tocados o fundidos. En definitiva, la máquina es estupenda, pero la puesta a punto quizás no la mejor.

4. Ya sé que las tradiciones y las estadísticas están para romperse, pero de momento, mientras no se demuestre lo contrario, en América siempre han ganado las sudamericanas. Será el clima, la humedad, el uso horario, el público, la hierba alta… pero los hechos están ahí. Hubo europeas que estuvieron cerca, que disputaron finales y hasta olieron la victoria, la que más Holanda, que mandó un balón al palo en el último minuto en Argentina. Pero al final, el título siempre se quedó en el subcontinente.

5. No sólo nuestro grupo es una verdadera trampa de inicio, sino que, inestables como suelen ser las primeras fases, aún haciéndolo bien nada nos asegura librarnos de un enfrentamiento en octavos con Brasil. Si es así, a despedirse. Nada ni nadie va a permitir que la poderosa anfitriona se ausente tan pronto.

Por lo tanto, relajémonos y disfrutemos con este mes de fútbol que hoy estrenamos. Con el inaugural Brasil-Croacia de hoy, con el Inglaterra-Italia del sábado en pleno Amazonas, el Alemania-Portugal del lunes; con los octavos y los cuartos, que suelen deparar los mejores episodios de los mundiales… y con La Roja, todo lo más y cuantos más partidos podamos. Si pasamos de seis, no podrá ser mejor señal y estaremos a punto de equivocarnos otra vez. De eso se trata…

Ah, y yo también he votado para que, ganen lo que ganen, los jugadores de la selección donen parte de su prima a comedores escolares.

P.D. Y por mucho Mundial que empiece hoy, no podemos dejar de recordar a Sebastián Alabanda. Uno de los cromos de entonces, jugador de referencia de aquel Betis de los 70, que en 1977 ganó la Copa, primera del Rey, al Athletic en el Calderón. Precisamente en ese estadio jugó su único partido con la selección española, nada menos que una ida de cuartos de la Eurocopa contra Alemania. La medular la formaron con él Del Bosque y Villar.

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