El estado de la plantación

El estado de la plantación

En la plantación las cosas ya van bien, se genera riqueza, se crea empleo y se respetan los derechos fundamentales de los plantadores. Todos están sometidos a la ley, y ésta se cumple firme y escrupulosamente. Las políticas acometidas han dado sus frutos, y es momento de celebrar el incuestionable éxito los distintos paquetes de medidas adoptadas. Además, la erradicación de todas las plagas se ha conseguido sin mermar la cohesión social.

Es bueno que los plantadores y las plantadoras sepan que son los principios de la responsabilidad y la solidaridad los que presiden la actuación de los propietarios, que están asegurando que la unión plantadora mantenga una posición unida. Que garantice la soberanía y la independencia de todas y cada una de las unidades productoras de la comarca. Pero que a la vez responda a una línea de acción coordinada y que sea capaz de aunar esfuerzos comunes.

Pero la nuestra es, sépanlo, la plantación que más riqueza y más empleo crea, y es momento de anunciar que se espera una mejora adicional de las previsiones para este año. No es una predicción producto del voluntarismo, de hecho los analistas incluso mejoran estas expectativas. Con el trabajo de todos, hemos superado una situación difícil y entramos en una coyuntura favorable. Plantamos, luego crecemos.

Estamos en condiciones de adelantar que a final de este año tendremos un millón de plantadores más. Y no se trata de esperar a la cosecha, sino que la agenda reformista prosigue. Consolidaremos la recuperación y seguiremos favoreciendo la empleabilidad, la productividad y la competitividad. Se fomentarán sembradíos de calidad, través de modelos basados en la transparencia y la eficiencia, que redunden en el bienestar.

Nuestros plantíos, sí señores, empiezan a despegar. Para eso han aceptado nuestros sembradores los sacrificios que les hemos pedido, y lo han hecho de buen grado. Aseguraremos que todos disfruten de las mismas oportunidades para dormir, desayunar y plantar. Sin sobresaltos, ni temor a vaivenes ni retrocesos. Que no se desmantele lo que hemos construido.

Este es el balance que a día de hoy podemos hacer del estado de la plantación. Ah, ¿que esto era un país? Pero qué me está usted contando, hombre…

P.D. Escrito sobre la marcha mientras escuchaba no sé qué discurso por la radio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s