Bienvenidos derbis

Bienvenidos DerbisBienvenidos Derbis II

Si se piensa muy en madridista podrá saber a cuerno quemado, pero si se piensa en fútbol habrá que reconocer que hemos recuperado los derbis en Madrid. Algunos añorarán esos 13 años, una eternidad, de partidos insulsos sentenciados al minuto dos con gol de Raúl, Ronaldo, Van Nistelrooy… hasta de Kaká mire usted, y el Atleti se apocaba y decidía que otra vez sería. Ahora son ellos los que marcan de salida, cómo ha cambiado el cuento. Hasta Torres los enchufa a pares. Y como el Real Madrid no tiene por uso rendirse –no lo hizo en Copa cundo muchos pensaban que así sería-, se ven duelos intensos, peleados y de máxima tensión. Podrá haber más o menos fútbol, que a veces también, pero desde luego lo que no falta es competitividad al límite.

Los viejos del lugar recuerdan que así eran los derbis. Esos de Amancio en blanco y negro apretando los dientes, Adelardo y Gárate teniéndoselas tiesas con Pirri, y luego con Futre, Hugo Sánchez… No se jugaban en el Bernabéu o el Calderón, se libraban en cada barrio de Madrid, empezaban en domingo y duraban todo el lunes en el colegio o en la oficina. Después llegó el paréntesis post infierno atlético, y los madridistas decían con sorna que se buscaba rival digno para el derbi capitalino, es que a veces el Rayo o el Getafe ofrecían encuentros más vistosos. Esto se acabó con la llegada de Simeone.

Un noche de mayo de 2013, final de Copa en el Bernabéu, marcó el punto de inflexión. Era la última cita de Mourinho como caudillo de la casa blanca, abatido y desidioso tras su frustrado fichaje por el Manchester United, y que cerró el año sin títulos tras el decisivo cabezazo de Miranda en la prórroga. ¿La historia había cambiado? No, la historia volvía a ser como fue y como debía. El Atlético de Madrid nunca había dejado de ser un grande, pero ahora ya se lo creía otra vez. Y su aguerrido entrenador se esforzaba en convencer a afición y directiva con su discurso, ya fuera con la boca llena de asado o apuntando que tenían que ir “de menor a mayor”.

La temporada pasada ya fue otro escenario: se cruzaron en Liga, Copa y Champions con reparto de victorias y títulos, es verdad que lo de Lisboa pesa más que ningún otro. Pero en esta llevamos cinco enfrentamientos entre Supercopa, Liga y Copa, y todavía el Madrid no ha podido con la bestia compacta y feroz que ha creado el Cholo. En la primera parte del partido de vuelta copera del jueves, tras el jarro de agua fría que echaron Griezman y el Niño al minuto 1, los de Ancelotti se desgañitaron, trataron de revelarse contra su destino reciente, asediaron, encerraron al Atleti en su área… y no consiguieron más que el gol de manual de Sergio Ramos. A la salida del segundo tiempo, otro regalo, otra puñalada certera del mismo dúo de rubios, y se terminó. Esto antes sucedía, pero al revés.

Si la Champions no nos depara otro duelo, que todo puede ser, esta temporada nos queda ya una sola cita Atleti-Madrid, que por cierto está ya a las puertas. Ahí el Madrid se va a jugar buena parte de la Liga, que este año intenta que no se le escape. Pero habrá algo más en juego. Habrá conjura para ganarles a los del Manzanares, aunque sea una sola vez este año. Insisto, cómo ha cambiado el cuento. Sí, aquellos tiempos serían más plácidos para unos, pero estos son más divertidos para todos. Habemus derbi por fin. Bienvenidos sean.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s