El Tour de Nibali… y otros peces menores

Vicenzo Nibali, foto ED

No íbamos a faltar, como cada año por estas fechas, a nuestra cita con el Tour de Francia. Comprendo muy bien que mis amigos de El Tío del Mazo le pongan todo el entusiasmo y traten de mantener vivo el interés. Y a los profesionales de TVE y de las emisoras de radio que lo cubren generosamente, están pasando muchas horas en directo y tratan, como pueden, de vender el producto. Pero cualquiera que ame este deporte y a esta carrera tiene que admitir que esta edición de la ronda francesa ha salido rana, otra vez.

Mala suerte o que algo no ha salido como se pensaba. El trazado este se año se antojaba atractivo y con numerosos puntos de interés, las etapas en Inglaterra, la amenazadora jornada por el pavé o el paso por los Vosgos, previo todo a las tradicionales incursiones por los Alpes y los Pirineos, y con el colofón de una soberana contrarreloj de 54 km el penúltimo día. El plantel de aspirantes prometía, con el intratable Chris Froome de la pasada edición frente al mejor Alberto Contador de los últimos cinco años y un Vicenzo Nibali que se había preparado a conciencia, además de varios nombres que están irrumpiendo en la escena y en cualquier momento pueden dar el salto de calidad, léase Talansky, Rui Costa, Van den Broeck, Richie Porte… Pues bien, ni había empezado la montaña de verdad y este Tour ya tenía dueño.

Los diseñadores del recorrido tal vez han escarmentado de las críticas a aquellas ediciones que se hacían muy monótonas y aburridas hasta que comenzaban las citas alpinas y pirenaicas. Y se esfuerzan por llenar de alicientes la primera semana. Lo que sucede es que también es tradición que en los primeros días de esta carrera, cuando las fuerzas aún están intactas, hay muchos candidatos a ganar etapas, a salir en primera plana, hay tortas en el pelotón por ir delante… y se suceden las caídas. Raro el es el año que un serio favorito o una figura de renombre no se va a casa en esas primeras jornadas. Si además condimentamos esas etapas con trampas y trazados pendencieros, si encima hace mal tiempo… y luego la mala sombra, un bache en una bajada mojadita… pues pasa lo que ha pasado esta vez. Cavendish fuera a la primera, Froome a la quinta, Contador a la décima, Talansky a la undécima… un tercio de carrera y ya sólo había un candidato y virtual ganador: el tiburón Nibali.

No vamos a restarle méritos al italiano, que tampoco es eso. Un excelente corredor, ganador de Giro y Vuelta, podio en el Tour de 2012. Buen escalador y rodador, aceptable contrarrelojista, en gran forma y con un gran equipo, el Astana. Era sin duda uno de los candidatos a pelearlo. Lo que pasa es que las circunstancias le están permitiendo gobernar la carrera como si se tratara de Hinault o Induráin en sus años de hegemonía. Y sinceramente, este Vicenzo Nibali no es como esos. Lleva tres etapas ganadas, subiendo se ha ido de sus rivales cuando le ha dado la gana, da siempre la sensación de ir muy cómodo. Es que no tiene rival, se ha quedado sin ellos. Para los demás quedan las migajas –suculentas eso sí- de completar el podio en París y ganar las etapas de prestigio, las que permita el Tiburón. Porque no quedan más peces gordos en la pecera y el mejor pescado ya lo tiene comprado él.

Para esta última semana, la organización había preparado una verdadera traca final, con tres etapones pirenaicos de impresión, el port de Balès, Portillon, Pla d’Adet, Tourmalet, Hautacam…. seguidos de la citada contrarreloj larga. Pero los hechos han determinado que estas batallas queden para dirimir el segundo puesto, la posibilidad de alguna actuación heroica, de lo que sea capaz Valverde, si Purito Rodríguez logra el maillot de la montaña y si algún español caza alguna etapa, que en el último Tour nos fuimos de vacío y en este llevamos la misma pinta. Eso sí, lo que nadie nos quitará es admirar el espectacular paisaje, ese que las cámaras de la televisión francesa se aplica en mostrarnos. Como excelente fue presenciar el sábado pasado la ascensión y descenso del colosal Izoard. Pero emoción poca podemos esperar… a no ser que nos equivoquemos mucho, mucho.

Mientras, y aparte de que tengan los dedos cruzados por Alberto, los organizadores de la Vuelta a España se frotan las manos. Año tras año, las cribas en la primera carrera del mundo alimentan su cartel. Y cuantos más suspendan en julio, más tienen que intentar aprobar en septiembre.

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5 Comments

  1. El tour siempre es chulo, ya que etapas como la de ayer con el diluvio y perdiendo el colega a 20 metros de la meta despeñes de ir escapado 200 km……. o la etapa del Pavés que fue tremenda….. PERO TODO EL ROLLO DE LOS PINGANILLOS HA JODIDO EL TOUR…. ya solo se atacan a 5 km de la meta y se acabó….. y ahí a Nibali no le van a pillar…. y lo del murciano pues es de chiste como siempre…… Queda ver a Purito en algún arreón en los Pirineos…
    Esta entrevista con Cabestany es magnífica, entretenida y yo muchas cosas no tenía ni puta idea de que eran así…..
    http://www.jotdown.es/2014/07/peio-ruiz-cabestany-pase-el-primero-por-el-tourmalet-y-baje-llorando/

    1. Tenía pendiente responder a esto. Un delicia de entrevista, de muchas de las cosas que cuenta Pello me acuerdo como si fuera ayer, y otras yo tampoco las sabía. Pero un detalle a destacar, por poco habitual: el entrevistador. Conoce el tema, sabe de lo que pregunta, tiene memoria… bien por Jotdown.

      En cuanto al Tour, no me da para más posts este año. Nada contra Nibali, gran ciclista, se merece un Tour en su palmarés. Lo que pasa es que, después de los accidentes de la primera semana, no es que fuera el gran favorito, es que era el único aspirante. Que le hayan acompañado dos franceses en el podio, y uno con 37 años, dice del nivel de esta edición. El año pasado, el primero de este país terminó el 15, y fue Bardet, sexto este año. Valverde ha tenido una oportunidad única de conseguir el podio que tantas veces se le había negado, pero al final las fuerzas no le dieron para más. Con todo, y a pesar de la falta de emoción, la carrera ha estado entretenida, se ha movido, en comparación, por ejemplo, con el pestiño que fue la de hace dos años, cuando ganó Wiggins. Ahora a ver la Vuelta, que aún sin Contador, se presume de órdago.

  2. estos días han muerto dos de los grandes… Alex Ángulo y Johnny Winter (al que John Lennon escribió una canción solo para que la tocare él, ya que le flipaba)…… Cualquier día se nos muere Neil Young o el Pol Macarnei y a ver qué hacemos……

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