Ese barco desaprensivo…

2002prestige-16 Pedro Armestre, Greenpeace

Nunca se ha ido a Venus en un barco, pero en la Costa Gallega ha habido muchos que quisieron volar y lo único que hicieron fue hundirse. Imprudentes naves que osaban desafiar los temporales y acababan como una pieza más del inmenso museo de las profundidades marinas. Camilo José Cela dejó abundantes detalles de ellos en Madera de Boj, pero cuando publicó la novela aún no se había conocido el que a la postre sería el más nefastamente famoso. Que además, cosas del destino, sobrevino justo el mismo año de la muerte del escritor.

El Prestige no resultó el más trágico ni mucho menos, pero sí fue de lejos el más desaprensivo de los barcos que osaron venir a naufragar, a partirse y finalmente a sumergirse en las inhóspitas aguas del Atlántico frente a la Costa de la Muerte. Él solito, qué atrevimiento. Porque ya sabemos que nadie le ayudó. Nadie le dio permiso para hacerse a la mar ni obvió sus limitaciones; nadie le gobernó, nadie le metió en medio del temporal; y sobre todo, nadie mandó remolcarlo a la deriva 250 kilómetros mar adentro, no exactamente “al quinto pinto” porque no “haylos” en el medio marino. Tan ruin fue que hasta después de partido y hundido persistió en remover sus tripas repletas de negra tinta para repartirla y expandirla en forma de siniestros “hilillos de plastilina ascendentes”.

La infamia, en frías cifras, se resume en 2.600 km de costa empastada, más de 300 playas contaminadas, 25 hábitats protegidos afectados, 110.000 aves desaparecidas, seis meses la flota pesquera sin poder salir a pescar, y por lo tanto 30.000 trabajadores sin cobrar más los que durante ese tiempo no tuvieron pescado ni género alguno que vender. Allí acudieron 62.000 personas de a pie –entre lugareños y voluntarios procedentes de todo el país- ayudando a quitar con sus manos el chapapote, 1.087 de ellas resultaron afectadas por respirar el fuel y sus consecuencias no han dejado de existir ni de seguir amenazando (ver esta información, antigua pero todavía vigente). Las pérdidas ambientales se estimaron en 805 millones de euros, en 774 millones las pérdidas comerciales, que abarcan los sectores pesquero y turístico, así como los trabajos de limpieza y colaboración. En total, el desastre económico ha sido valorado en más de 4.000 millones de euros. Pero todo el que estuvo ayer coincide en que, con todo esto, lo peor fue la sensación de impotencia, frustración, depresión y consternación de ver todo aquello, limpiarlo dejándose las manos y los riñones –aparte de los bronquios-, despertar a la mañana siguiente y encontrárselo todo negro otra vez.

Pero nadie va a pagar ni los 4.000 millones, ni por supuesto el viaje que se pagaron los voluntarios de su bolsillo. Porque nadie ha tenido la culpa, nadie más que el siniestro barco, que ya finó y además el pobre era insolvente además de canalla. Es lo que ha resuelto una instrucción que ha durado 11 años, ha dejado un documento de 230.315 folios, y en la que han participado 70 abogados, 27 procuradores y 140 testigos, habiéndose realizado 98 pruebas periciales. Todo para determinar que no se puede pedir responsabilidades a nadie –ni penales ni civiles, ni políticas ni económicas. Que en fin, fue el fatídico barco el que actuó por su cuenta y perpetró la fechoría, como el conductor del metro de Valencia, como sucederá con el del tren de Santiago.

El telediario de esa “excelente” cadena autonómica se apresuró a anunciar ese mediodía que “la Justicia daba la razón al gobierno de Aznar en la gestión del caso Prestige”, alguno de los de entonces cuestionados sacó pecho, y hoy se puede leer –quien tenga estómago para leerlo- a potentados columnistas que aprovechan para jactarse y mofarse de todos esos “bocazas” ecologistas y a los “soplagaitas” del Nunca Mais. También, claro, de todos los que se dejaron la salud para limpiar aquello. Sin ellos, sin todo el trabajo que hubo que hacer y que nadie va a pagar, ¿qué percebes, cigalas y centollas se hubieran esos metido pal cuerpo hoy? Pero les da igual y aquí seguirán para jalear y vitorear a los que nos salvan de esos barcos desaprensivos que navegan por ahí…

4 Comments

    1. ESTO ES LO QUE YO QUERÍA DECIR DE ESTE PAÍS PERO BIEN EXPRESADO….
      http://www.cadenaser.com/espana/audios/malos-olores/csrcsrpor/20131115csrcsrnac_17/Aes/

      EL ÚLTIMO PÁRRAFO PUEDE VALER PARA TODO…….PARA EL QUE CRITICA A LOS FUNCIONARIOS MILEURISTAS, A LOS TRABAJADORES DE LAS TELES AUTONÓMICAS, A LOS MAESTROS, A LOS MÉDICOS, A TODOS LOS QUE SE QUEJAN POR LAS INJUSTICIAS, A LOS QUE POLITIZAN FACEBOOK, ETC, ETC…..Y EN EL ENTRA EL ESPAÑOLITO MEDIO MÁS TONTO QUE UN PITÓN QUE MACHACA AL VECINO Y SUELTA LA RETAILA QUE VE EN ESAS TELES Y ESOS MEDIOS DE DESINFORMACIÓN….. ESTAMOS RODEADOS DE RATAS Y YA HAY TANTAS QUE ES MEJOR IRSE…..

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