Nokia, una bonita historia

Microsoft y Nokia

 

 

Hace apenas siete años, uno de cada dos teléfonos móviles que se vendían en el mundo eran Nokia. Ahora, a casi nadie que esté al día del sector tecnológico le ha sorprendido que todo ese gran negocio haya pasado a manos de Microsoft. La alianza sellada por ambas compañías hace dos años permitía vaticinar que al final iba a pasar lo que hoy se ha anunciado.

La de Nokia es una bonita historia que hoy se termina, al menos en su parte más esencial. No inventó el móvil, como a lo mejor algunos creen. Pero justo cuando se popularizó y extendió su en los años 90, dieron en la tecla exacta para convertirse en el principal vendedor. Contaban con un sistema operativo, Symbian, que resultaba fácil e intuitivo, más que suficiente para hacer a satisfacción todo lo que los terminales de entonces permitían hacer; fabricó teléfonos que eran los mejores como tales, esto es, funcionaban mejor que ninguno, sonaban con calidad, eran fiables y suficientemente robustos sin perder la línea, esto es, resultando agradables a la vista y al tacto sin ser la quintaesencia del diseño; y con una gama muy amplia en modelos, prestaciones y precios, lo que le permitía llegar a muchos sectores de público. Nokia se convirtió –y no ha dejado de mantenerse- como una de las marcas más reconocidas del mundo. Cuando funciones como la fotografía o la música empezaron a ser parte inherente al móvil, supieron mantener el pie. De hecho, el acuerdo que alcanzaron con el fabricante alemán de lentes Carl Zeiss le permitió dotar a sus equipos de una óptica envidiable, que todavía hoy les permite hacer excelentes fotos. Y fueron de las primeras en crear redes de servicios para el usuario en movilidad. Su lema Connecting People se convirtió en referencia a la vez que toda una declaración de intenciones, y su musiquita sonando por doquier en la cabina de los aviones recién aterrizados denotaba su abrumadora cuota de mercado.

En pleno auge y ejercicio de su hegemonía, fue Nokia de las primeras compañías en abogar por lo que se llamó la convergencia de dispositivos, esto es, que desde una misma pantalla pudiéramos hacerlo todo y acceder a todo. Pero esa convergencia fue lo que la mató. Cuando se trató de acceder plenamente a Internet y convertir el teléfono en un verdadero ordenador de bolsillo con todo al alcance –y “todo” incluye la avalancha de servicios sociales que se venía encima- , Apple y Google le tomaron la delantera. Y en Finlandia se dieron cuenta de que Symbian ya no daba para más. Precisamente aquel acuerdo con Microsoft en 2011 supuso el golpe de gracia para el mítico sistema operativo. Quedaba relegado a los Nokia de gama baja, mientras que todo el desarrollo de Smartphones –con Lumia como buque insignia- quedaba fiado a Windows Phone, la plataforma que los de Redmond llevaban muchos años desarrollando –con diferentes nombres a lo largo de su historia- para llegar a ser competitivos en el mundo de la movilidad, sin haberlo conseguido ni entonces ni hasta ahora.

Precisamente, la compra de toda la división de dispositivos de Nokia –32.000 empleados y las patentes- parece el órdago de Microsoft para de una vez por todas aspirar a liderar este mercado, ofreciendo el contenido a la vez que el continente, por cierto una estrategia bien distinta de la que históricamente caracterizó y dio éxito a la compañía fundada por Bill Gates. Para algunos, sin embargo, se antoja una huida hacia delante. O la batalla que Steve Ballmer pretende ganar después de muerto –empresarialmente- pues hace unos días –en agosto, cuando tanto le gusta a Microsoft dar noticias- anunció su marcha. Para cuando los resultados de esta operación sean palpables, él ya no estará al frente del que durante tantos años fue su barco.

Nokia no desaparece como compañía, seguirá contando con 56.000 empleados que se dedicarán a los negocios que la compañía mantiene, dedicados fundamentalmente al desarrollo de redes y servicios de movilidad. Pero sí desaparece el fabricante, esto es, la Nokia que todos conocimos “y con la que crecimos”, como señalaba el ministro finlandés de Asuntos Europeos. La historia de la tecnología cumple un nuevo episodio, queda un nuevo capítulo para los libros. Y la solución a este, en el próximo episodio. Al que seguirán otros, claro está.

Comunicado de prensa de Nokia

2 Comments

  1. como sabes tengo el nokia C7 desde hace 4 ó 5 años y sigo con él…… imperterrito… con su Symbian y todo….. y esa pedazo de cámara….. a los 4 años se jodió de pronto pero lo reinicié desde cero (consultando internet claro) y llevo otro añito con él….. Ejemplo de eficacia: haces el camino de Santiago y no necesitas más….. para escuchar música, ver mails, hacer fotos buenas….. consultar internet. En un mundo donde un año en tecnología es mucho, casi demasiado, cinco años con el mismo móvil es tela…..
    Desde que existen los móviles solo he tenido 4 terminales, los 4 Nokia……. los 4 de alta gama y todos de 10….. y con una duración mínima de tres años en mis manos…..
    UNA PENA…… TENDRÉ QUE PASARME AL IPHONE AUNQUE NO QUERÍA…… Yo de Microsoft paso totalmente……. ya soy de Mac….. pero este Nokia lo tengo hasta que aguante….. ya os lo cuento…..

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