Infumables no, gracias

ley antitabaco Mal que a algunos les pese, nuestra sociedad da continuos ejemplos de civismo, madurez y sentido del “saber estar”. Deberían tomar ejemplo no pocos entre los que se suponen sus representantes. Y deberíamos contarlo más. Porque, al contrario, parece que lo que interesa es transmitir crispación, sensación de que estamos continuamente en estado de bronca y conflicto. Hace dos días ha entrado en vigor una ley que transforma muy sensiblemente las costumbres de millones de españoles, que durante siglos se han tomado su café o su copita mientras encendían su cigarrillo y saboreaban el momento. Ha entrado a saco, precipitadamente y sin campañas de información, porque técnicamente no ha habido tiempo para diseñarlas ni llevarlas a cabo. Pues bien, la sensación de estos dos primeros días es de pasmosa normalidad. El único cambio que se observa a primera vista en el ecosistema es que los suelos de muchos locales aparecen impolutos mientras las aceras a la puerta se ven sembradas de colillas (vaya, y el Ayuntamiento de Madrid justo había restringido sus servicios de limpieza por lo de ajustar gastos). Por lo demás, total corrección, educación y sentido del cumplimiento de las normas, aunque no gusten a unos y a otros sí. Pero no interesa informar de eso.

En la portada de hoy de El Mundo se lee: “Pajín incita a delatar a los que violen la ley antitabaco para multarles”. Se basa la información en una entrevista que la Cadena SER hizo a la ministra de Sanidad por la mañana. La escuché. Y en ningún modo se manifestó en esos términos. Al contrario, se esforzó Leire en destacar el carácter garantista de nuestro estado de derecho, la colaboración ciudadana y el tiempo que hace falta para cambiar pautas de comportamiento. Preguntada –e insistida- por el periodista sobre la posibilidad de denunciar, asintió que, en efecto, los ciudadanos tenían esa facultad si llegado el caso lo creyeran conveniente, pero subrayando que por encima de todo está el mutuo entendimiento. Claro, lees ese titular y deduces que el Gobierno y su ministra alientan la caza de brujas (en este caso de “hechizados” habría que decir) contra los abyectos fumadores.

Luego está FACUA. Sin ánimo de menoscabar su labor, a veces las organizaciones no tienen más remedio que salir a decir que están ahí, gritan luego existen. Y ya se apresuró ayer esta asociación de defensa del consumidor a proclamar a bombo y platillo que había recibido 800 denuncias por violación de la nueva ley. Esto es, gente que se “chivaba” en la web de la organización de haber visto a indeseables fumando en el bar, 800 en toda España, qué barbaridad, y vete a saber cuántos eran verdad. FACUA se jacta en su página web FACUA de haber registrado en diciembre su mayor presencia en medios, y aquí ya tienen la palanca para mejorar su score en enero. Claro, que tampoco le faltó tiempo al presidente de la asociación Fumadores por la Tolerancia para tacharles de “estalinistas”. Confrontación por todo lo alto, el país en llamas a cuenta de aquellos humos.

Luego están las anécdotas, pues cómo no va a haberlas, y claro, se le da cobertura –que eso es normal- a los hombres que muerden a los perros. Empresarios impresentables como Marcelino, que dice –casi se jacta- que ya ha tenido que despedir a uno de sus once empleados a causa de la drástica caída del negocio !en los dos primeros días! O ese recalcitrante restaurante de Marbella, donde se avisa que se permitirá fumar como protesta a la “cortina de humo creada por nuestro gobierno para tapar siete años de destrucción masiva de España” (toma ya). En fin, que lees por un lado y por otro y, si no has tenido el detalle de salir a la calle estos días, te piensas que estamos en pleno estado de alarma y caos social. Que sí, que casos habrá por doquier, es normal. Yo mismo tengo que aguantar al dueño de un pub, encandilado con la ley, que desde el domingo me echa “cortes de manga” visuales, o eso me parece a mí. Pero yo no le hago caso. Me tomo la cerveza tranquilamente y luego salgo a fumarme el cigarrillo. Y si me apetece, vuelvo a tomarme otra. Y si no, me voy a casa o a otro bar. No hay ningún problema. Pero hay quien necesita contar que sí los hay. O que si no los hay es porque ha hecho buen tiempo, que si no… Eso también lo he leído. Todo menos vivir en paz. País…

De esto de la ley, del tabaco y del antitabaco, de los lobbies y anti-lobbies, hablaremos más días, que el tema da mucho juego y creo que hay muchas cosas que no sabemos, que ni imaginamos. Por cierto, de lo que apenas se ha informado –tampoco habrá interesado- es de que en Holanda acaban de suavizar la ley, que había entrado en vigor en 2008 tal como ahora aquí. Bueno, salvo que allí tienen los Coffee Shops, y se les permite vender y que allí se fume marihuana… siempre que no vaya mezclada con tabaco. Eso sigue igual, lo que cambia ahora en la ley es que los dueños de los pequeños bares –los brown cafés principalmente-, que en su mayoría no tienen empleados, pueden elegir si dejan fumar en su local. Con inteligencia se avanza. Con educación y buen criterio, mucho más. Con infumables, decididamente no.

6 Comments

  1. Ayer por primera vez en muchos años estuve más a gusto que un cochino en un charco tomando mi cervecita en un pub viendo el fútbol sin humo y en un ambiente respirable. Tenía ganas de saber qué se siente. No hubo ningún problema y los que fumaban (menos de la mitad de los que había) se salían fuera. La mayoría decía que ese día llevaba la mitad de cigarros. Mejor para ellos.
    Yo que no fumo, llevo 45 años aguantando a los que fuman en los bares sin quejarme. Estaba permitido y ya está (si quería no tragar humo me podía quedar en mi casa o ir a un VIPS). Ayer, por fin, estaba prohibido y espero que los que fuman se aguanten otros 45 años sin fumar y sin quejarse (pueden quedarse en su casa fumando y bebiendo o irse a Holanda a un bar con dueño fumador).
    En Irlanda, que tienen un carácter similar al nuestro en cuanto a fumar y la vida en el pub, no ha pasado nada y han subido la recaudación de los bares. Aquí iremos por la misma senda ya que casi el 70% de la población no fuma (un potencial grande para ir al bar).
    LO QUE NO ENTIENDO ES QUE SI YO SOY TOLERANTE Y ME HE TRAGADO EL HUMO DE LOS DEMÁS POR RESPETAR LA LEY ¿POR QUÉ AHORA PARECE QUE SOY UN CABRÓN POR EXIGIR QUE SE CUMPLA LA LEY Y NO SE FUME???????
    Es solo una cuestión de ser tolerante de verdad (no solo tolerante para mi beneficio) y demócrata de verdad (la mayoría es la que tiene la razón). Lo demás que oigo y leo estos días es pura demagogia o interés partidista y partidario……….. HOY VOY A BAJAR A TOMAR OTRA CERVECITA AL AIRE PURO DEL PUB………

  2. Ayer estuve de cañas con unas amigas por la calle del Pez y no me di cuenta de la nueva situación hasta que una de ellas se levantó diciendo que se iba a fumar. ¡Es verdad!¡Hoy no hay humo! Es cierto que es una gozada y que mi amiga fumó la mitad de la mitad de lo que hubiese fumado cualquier noche. He llegado a casa y mi pelo, mi ropa no olían a tabaco.
    Me encantaría dar las gracias desde aquí a todos esos fumadores que han respetado la ley desde el primer momento sin necesitar que nadie se lo recuerde. Yo también creo que la nueva situación será beneficiosa para todos.

  3. Vuelvo a conectarme después de varios días ausente de las ondas.
    Y ya sabía que el tema iba a salir a colación.
    Digo como Vicente, después de tantos años siendo tolerantes con los que fumaban, porq

  4. La falta de costumbre en esto de conectarme, no sé que coño ha pasado, será la falta de humos.
    Lo dicho, porque ahora los que fuman no pueden ser tolerantes. A mi nadie me preguntaba en un bar si me molestaba o si podía encender un cigarro, lo encendía y punto y que te jodan.
    Pero ahora claro, que si hay que ser más flexibles, que si patatín, que si patatán.
    Esta ley lleva coleando años, lo que pasaba es que nadie cogía el toro por los cuernos.
    Y al igual que pasó en Irlanda, no va a pasar nada, bueno sí, que mi ropa olerá mejor cuando llegue a casa.
    De todas maneras, sigo escuchando gilipolleces y comentarios como el “esto lo han hecho para no hablar de la crisis”, y lo ha dicho uno que no ha fumado en su vida. Pa mear y no echar gotas, están obsesionaditos con Zapatero y cía.
    Ya era hora.

  5. 1. Soy fumador y estos de acuerdo con la ley. Me encanta que no haya humo en los bares, es más sano para todos y no pasa ni media por salir a la calle si se quiere fumar

    2. Leire Pajín no dijo exactamente que habia que denunciar cuando se viera fumando en un bar, pero lo dejó caer. Por cierto, Enrique, un gran comunicólogo como tú debería hacer un post sobre lo horrible que comunica esta señora. Es una oradora terrible.

    3. Lo que sí se debería hacer es que los bares pongan ceniceros en las puertas de sus establecimientos (como en Irlanda) porque si no la calle se queda hecha un asco

    4. Enrique, mójate y dinos si estás de acuerdo con la ley o no.

    1. Querido Alfredo, respecto al punto 4, en efecto tengo pendiente un post de fondo sobre el tema y mi postura. Pero de entrada ya te digo que quien me conoce no se imagina lo bien que lo estoy llevando 🙂

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