A veces hasta nos acordamos de que es San Valentín. Y cuando nos da por ello, solemos hacerlo con canciones. Hemos dejado aquí algunas selecciones de las de amor que más nos gustan, según el año y el momento. El año pasado sin ir más lejos Canciones de amor y ceniza – Byenrique, pero también hace ya un tiempo, que parece mentira ¿La mejor canción de amor…? 10 propuestas – Byenrique.
Esta vez, la selección va a ser monográfica. Traemos algunas de las mejores canciones de amor de Paul McCartney, que lleva más de sesenta años haciéndolas -de estas y de toda clase-, hace poco que ha estado por aquí y, seguro, nos da muchas posibilidades de acertar. Aunque es verdad que, hablando de Paul, la cosa puede prestarse a confusión. Porque todos sabemos que es un prolífico -y prodigioso- autor de baladas. Pero no todas son de amor. No lo son realmente Yesterday, Hey Jude, Leti t Be o Fool on the hill, por citar algunas de las más célebres. Pero las tiene, sí, a docenas. Y también, claro, de amor que no son baladas.
Otra pequeña observación: Paul hizo bastantes canciones de amor en los primeros años de The Beatles, se supone que para sus primeros ligues y luego para su primera novia oficial, Jane. Sin embargo, en los años más creativos y exitosos de la banda, se prodigó muy poco en esta temática, y fue tras la separación del grupo cuando volvió a hacerlas a profusión, ya dedicadas a la mujer de su vida, Linda. Después, ya las ha escrito para sus posteriores esposas, Heather en su día y la actual, Nancy.
Aquí habrá un poco de todo. Lo que sí tengo que confesar es que iban a ser diez canciones, pero lo siento, soy incapaz de dejarlas en menos de doce. Y aquí van, sin necesario orden:
Here, there and everywhere (1966). Alguien dijo que era la hermana pequeña de Yesterday. Posiblemente, porque es un año más joven. Pero mucho más compleja musicalmente. Esta joya aparece en Revolver, una de las grandes cimas musicales de The Beatles y su álbum psicodélico por excelencia. Dijo Paul que la primera inspiración le vino del God only knows de los Beach Boys, aunque se diría que maridaría más con Unchained Melody u otras de los 50. También ha reconocido que siempre ha sido una de sus favoritas. Y lo corrobora el propio productor de The Beatles, George Martin, luego habrá que hacerle caso. Es de las que da vueltas y vueltas hasta rendirte… en muy poco tiempo. Here, There And Everywhere (Remastered 2009)
And I love her (1964). Esta es un clásico en todas mis selecciones de canciones de amor de todos los tiempos. Por algo debe ser. Quizás porque es breve, simple, directa. Ingenua si se quiere, amor juvenil en estado puro. ‘I give her all my love, that’s all I do’. Y no será casualidad que tenga ritmo de bolero, aunque también es posible que estos chicos, tan jovencitos entonces, aun no supieran muy bien qué era eso. El caso es que no sería la última vez que Paul recurriera a ese estilo. Luego tendremos otra. Pero ahora estamos con esta, que se puede escuchar cien veces y no cansa. And I Love Her (Remastered 2009)
I’ll follow the sun (1964). Puede que Beatles for Sale no sea hoy el álbum más celebrado de The Beatles, grabado digamos en período de entreguerras, esto es, entre los rodajes de A hard day’s night y Help! y ya inmersos en sus primeras giras mundiales. Pero en él aparece esta maravilla en menos de dos minutos. En realidad, un tema que Paul dice que empezó a componer a los 16 años. Por eso, otra vez, parece tan simple e ingenua. Pero este chico ya tenía el don de hacer que cualquier composición sencilla sonara lírica y celestial. Y ya mostraba un rasgo que sería frecuente, su optimismo: ‘But tomorrow may rain, so I’ll follow the sun’. I’ll Follow The Sun (Remastered 2009)
Got to get you into my life (1966). Claro que no todas las canciones de amor tienen por qué ser baladas. Volvemos a esa fiesta de sonido e imaginación que fue Revolver. Y este tema en el que Paul libera su vena soul y suena enérgico a la vez que rítmico y contagioso. De hecho, ha sido uno de los más celebrados cuando lo ha cantado en sus giras en directo. Luego está que el autor admitiera que esa pasión expresada no era por nadie en concreto, sino por la marihuana. Pero bueno, se puede sentir amor hacia lo que uno quiera, ¿verdad? Got To Get You Into My Life (Remastered 2009)
Oh! Darling (1969). Puede que esta tenga algo de impostura. Que la letra que le pone Paul sea una simple excusa para vestir una canción de las de pub, humo y alcohol. The Beatles se habían conjurado para producir una gran obra, sabiendo que muy posiblemente sería lo último que harían juntos, y así fue. Resultó en el grandioso Abbey Road. Y un tema así encajaba a la perfección en aquella colección de piezas sublimes magistralmente engranadas. Sea lo que sea, la canción queda ahí y nadie nos impide tomárnosla como una descarnada imploración al amor que se escapa. Oh! Darling (Remastered 2009)
Maybe I’m amazed (1970). Mantenemos la línea incandescente, pero en otra etapa y con otra intención. El primer disco de McCartney en solitario, titulado justamente así, incluía uno de los temas que se han convertido en icónicos e imprescindibles en su carrera. Y que esta vez sí tiene destinataria con nombre y apellidos: Linda Eastman, a partir de entonces, Linda McCartney. Se manifiesta Paul sorprendido de la manera en la que se estaban amando. Y puede que siguiera sorprendido durante los 30 años que duraría ese amor, sí, hasta que la muerte los separó. Por mi parte, una canción que me conquistó desde la primera vez que la oí y vive siempre. Paul McCartney – Maybe I’m Amazed
Every Night (1970). En ese McCartney, casero y artesanal, había grandes temas cocidos a fuego lento. La mayoría los tenía guardados, quizás le había dado pudor sacarlos con The Beatles o pensó que tenía otros más apropiados para el momento de la banda. A diferencia del anterior, este es un tema íntimo, delicado. Más que para Linda, sería una canción con ella, la búsqueda de la paz y la tranquilidad en su compañía, en medio de unos días agitados y convulsos, como sin duda fueron los últimos de la banda. Every Night (Remastered 2011)
I will (1968). Pero esto no es una línea del tiempo, así que volvemos atrás. El conocido como álbum blanco, que en realidad se llama simplemente The Beatles, puede que sea el más caótico y desordenado de la banda, geniales y audaces por momentos y bastante pasados de vueltas en otros, hay que decirlo. No era habitual por entonces, ya lo hemos dicho, que Paul hablara de amor. Pero aquí sí que ‘coló’ esta, dulce y maravillosa, que recuerda a las canciones de sus inicios. Dicen que es la primera que dedicó a Linda. Y sí, vuelve a ser inconfundiblemente un bolero. I Will (Remastered 2009)
No more lonely nights (1984). Saltamos a los 80. Esta es la época más ecléctica de Paul, en la que picó por diferentes distintos estilos, incluidos el disco o el tecno, y sus temas clásicos sonaban un tanto afectados. Pero no dejó de hacer grandes canciones, y esta, además, es uno de sus grandes éxitos de la década. Sirvió de tema central para una película dirigida y producida por él. Infame, pero la banda sonora es un tesoro. ‘No más noches solitarias’ evoca las nueve que pasó en una cárcel de Tokio por ser sorprendido en el aeropuerto con 250 gramos de marihuana en la maleta. Según aseguró, fueron las únicas que no pasó con Linda durante toda su larga relación. Y un detalle: el rotundo solo de guitarra final es de David Gilmour. Paul McCartney – No More Lonely Nights (Official Music Video)
Somedays (1997). En los 90, podemos decir que Paul se reencontró consigo mismo, tanto él como su música rejuvenecieron y emprendió las grandes giras con las que sigue hoy. Pero en este momento concreto, fue cuando Linda enfermó. Su álbum del momento, Flaming Pie, posiblemente lo tuvo que grabar por obligación contractual, y decidió hacerlo más bien casero y rodeado de amigos y familia. Entonces, se sacó este enorme tema, profundo y sincero. Dice que la compuso en dos horas. A la hora de grabarla, llamó a George Martin para que le diera un arreglo barroco y él recurrió a una guitarra española. Somedays (2020 Remaster).
For no one (1966). Otra vuelta atrás en el tiempo. Y de nuevo a Revolver. Este es otro de los temazos que guarda ese álbum. Y que habla de despecho y ruptura. Aún no había cortado con Jane Asher, lo haría dos años después, pero parece que acababan de tener una pelea. El caso es que se marca este tema al piano, breve y concreto, sobrio en la composición, adornado por el arreglo barroco contrapuesto a un solo de trompa que ciertamente suena muy inglés. Y sorprende su final abrupto, como dando a entender… For No One (Remastered 2009)
I don’t know (2018). Esta es la más actual, de su penúltimo disco hasta hoy. Un tema introspectivo, se diría quejumbroso y hasta hace que se le note en la voz, estas cosas de la edad… Pero Paul no quiere que eso preocupe a su mujer, Nancy Shevell, ‘But it’s alright/Sleep tight/I will take the strain/You’re fine/Love of mine/You will feel no pain’. Es decir, sería otro tema no para ella sino con ella, en el que el amor es un acompañante más que un fin. Por lo demás, una balada madura y magistral, con tres melodías que se van alternando por encima del piano. Pude que la primera vez suene raro, pero cuanto más la escuchas… I Don’t Know
Y para que sean 12+1, traigo esta otra que no es propiamente del género. Que como su título indica, parece reírse de las canciones de amor. Y más bien, se la dedica Paul a esos que le criticaron por hacer ‘tontas canciones de amor’. A ellos les dice que mucha gente quiere el mundo lleno de esas canciones, ¿pues qué hay de malo en ello? Pero claro, no hace una balada al uso, sino un tema disco pop de aquel tiempo, con una potente línea de bajo, una charanga… y un estribillo que lo dice todo. Silly Love Songs (1976) Wings – Silly Love Songs (Official Music Video)
Me he dejado muchas, era inevitable. Pero creo que todas son buenas canciones para este día. Espero que disfrutéis ambas cosas. Lo que puedo deciros es que, al menos, este post lo he hecho con mucho amor.
(Foto: BenediktGeyer)