El Atletismo, tal como éramos: El País, 1985

art El País 1

Una verdadera delicia este reportaje que me encontré el otro día, publicado por El País en 1985 (El País, 14 de febrero de 1985 de verdad merece la pena leerlo completo). En él se informaba de las “ayudas médicas” que habían empezado a recibir “algunos atletas españoles” de acuerdo con un nuevo plan puesto en marcha por la Federación Española de Atletismo. Nótese, en primer lugar, la naturalidad, rayana en la ingenuidad, con que se aborda el asunto. Cuando se dice por ejemplo, “… se les administran determinados fármacos, generalmente por vía intravenosa, que no dan positivo en los controles antidoping…”. Obviamente, con la perspectiva que dan los años y todo lo que ha pasado y está pasando, ahora sería imposible hablar de este tema y tratarlo así.

Obsérvense, por otro lado, los “nombres ilustres” que aparecen en la información. Eufemiano Fuentes, entonces con 27 años, dirigía las operaciones y aparece como el protagonista estelar del programa y del artículo en cuestión. Hoy bien sabemos de la reputación acumulada por este ginecólogo de Las Palmas. Luego está Manuel Pascua Piqueras, entrenador de varios de los más prestigiosos atletas españoles durante los últimos 30 años, con un largo historial de polémicas y recientemente implicado, por ejemplo, en la “Operación Galgo”. Y nada menos que el entonces directivo José María Odriozola, hoy impenitente presidente de la federación contra todo tipo de vientos y mareas. En cuanto al autor del reportaje, no es ningún recién llegado. Juan Mora, hoy subdirector del diario As, fue durante años el periodista de El País especializado en Atletismo y uno de los mejor documentados en la materia.

Es importante preservar el contexto, ya que luego he encontrado que, cuando han estallado los recientes escándalos, principalmente las operaciones Puerto y Galgo, se ha escrito por ahí, con mucho ventajismo y mala intención, que El País defendió a Eufemiano, aludiendo a artículos como este. En primer lugar, lo que este periodista hizo fue informar de lo que había. Y en segundo, no nos engañemos: la percepción que entonces se tenía del asunto era muy distinta de la que se tiene hoy. Por “doping” se seguía entendiendo anfetas y otras drogas, y esto en cambio se veía como avanzados tratamientos médicos propiciados por el avance científico que, en efecto, se aplicaban en muchos países y en España habíamos estado por detrás. De hecho, fue precisamente durante esos años cuando los atletas españoles empezaron a sonar y a conseguir éxitos, medallas y buenas marcas en las grandes citas europeas y mundiales. Por lo demás, a nivel global, el atletismo vivía el mejor momento de su historia, con una pléyade de estrellas que llenaban los estadios en reuniones atléticas que deparaban verdaderos espectáculos. Hasta que la baraja se rompió en 1988, concretamente en los Juegos Olímpicos de Seúl. Fue entonces cuando perdimos la ingenuidad. Nunca habrían sido tan inocuas estas ayudas, pero desde luego ya no eran tan indetectables.

art El País 2Uno sí tiene la perspectiva porque por entonces seguía muy de cerca el Atletismo, y además tenía quien me informaba de los entresijos. Por eso sabía más o menos que esto se hacía: hormonas, anabolizantes… En principio me sobresalté cuando me lo contaron, pero en seguida me hicieron entender que era tan normal, pura ciencia, pura medicina, es lo que me decían. Y en efecto, las marcas se disparaban y nadie daba positivo. Recuerdo que, antes de una competición importante de esos años, la selección española fue a concentrarse no a Tenerife o a los Pirineos como solía, sino a Checoslovaquia. ¿Y qué altura hay allí? No, lo que había era uno de los mayores centros de alto rendimiento de Europa.

Se habla también en el artículo de lo normal que habría de parecernos que ciertos atletas se borraran a última hora de las competiciones ante la posibilidad cierta de dar positivo. Y en el recuadro del final se alude a los JJ OO de Los Ángeles, que se habían celebrado un año antes. Allí también hubo incomparecencias y fracasos sorprendentes, algunas también de atletas españoles, lesiones de última hora… luego cada caso podría tener su explicación. Pero en general son unos juegos recordados por las grandes exhibiciones de gente entonces inmaculada -muchos hoy lo siguen siendo, otros no- y en el caso español, siempre recordaremos el histórico bronce de José Manuel Abascal en los 1.500. Cuatro años después, en Seúl, la lista de atletas de todos los países que se lesionaron, se retiraron o desparecieron de repente como por arte de magia, fue extensa y prolija. Sobre todo después de conocerse el positivo de Ben Johnson. El atletismo no ha terminado de levantar cabeza desde entonces, y cuando ha hecho algún intento de repuntar, noticias como las de la semana pasada lo han vuelto a tumbar.

Así que el temita no es nuevo y ahí está el recorrido que ya tiene. Pero no deja de producir cierto candor mirar atrás y vernos tal como éramos. Tan inocentes…

3 Comments

  1. Buenas perdona que sea duro. Pero hay cosas que al escribirlas uno debería informarse un poco. Antes de empezar y sobre las formas: para la próxima vez que escribas de atletismo, son JJ.OO., nunca “olimpiadas” . Las “olimpiadas” es el período entre JJ.OO.Es decir ahora estamos en “olimpiadas” y en Río serán los JJ.OO.
    Sobre el fondo : Marín dormía sentado atado a una silla porque no aguntaba del dolor de la fisura de costilla que se produjo al ir a apagar la radio en su coche, no tumbado. Tendría narices que antes de los JJ.OO. se pusiera a dormir en una silla en vez de en una cama simplemente para aparentar que estaba mal.
    Trabado se dijo que fuera una piedra pero comentó más de una vez que fuera un bordillo.
    http://www.lacronicadeleon.es/2012/06/12/deportes/aquel-maldito-bordillo-del-84-151957.htm

    Y González no compitió bien ni ahí, ni en ninguna competición importante al aire libre a excepción de Roma. Ni en Moscú, ni Helsinki, ni Barcelona, ni Tokio, ni Split , etc.

    Las trasfusiones en esa época estaban permitidas por lo tanto no era dopaje. Es como si ahora dicen que la creatina es dopaje. Los que la hayan tomado antes no es dopaje.
    Por cierto, Mora entiende de atletismo lo que yo de fútbol, es decir nada.

  2. Hola Gaby, lo primero gracias por comentar y no te preocupes por la dureza. Corregido lo de los Juegos, y en cuanto a los casos que mencionaba de Los Ángeles, los he puesto tal como los recordaba, te creo si tú tienes mejor información y además me alegro de que sea así. Al final he preferido obviar ese párrafo para no herir susceptibilidades, ya aclaraba -ahora no hace falta- que a los tres los admiraba. Pero no me negarás que cosas extrañas sí pasaban a veces, entonces como ahora.

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