Escribimos en Internet… ¿o para Internet?

Escribimos en Internet o para Internet...Todos estamos de acuerdo en que los contenidos son esenciales para generar una presencia efectiva en la Red. Se trata del gran diferenciador, una vez que la oferta es tan ilimitada como las posibilidades de acceso a ella a través de cualquier canal y en cualquier plataforma. Para hacernos notar hemos de ofrecer algo que de verdad merezca la pena. Pero no sé si estamos perdiendo la perspectiva. ¿Hablamos de buen contenido sin más o de su fiel aceptación de los principios del SEO?

O más claramente, la cuestión es si escribimos en Internet o para Internet. O para Google. Si se trata de esto último, la clave, el objetivo principal y último es posicionarse, salir en la primera página que el buscador muestra al usuario. Y para ello se recurre a todos esos consejos, pautas y reglas que nos enseñan los muy respetables ilustrados del Periodismo, la Comunicación y el Marketing 2.0: usar palabras clave, elegir aquellas que figuren entre las más buscadas, insertar tres en el titular, disponerlas luego en las primeras líneas del texto, no repetirlas demasiado, destacarlas con negritas, procurar que aparezcan próximas entre sí, incluir enlaces sobre todo a otras páginas de nuestra web, incluir etiquetas… y tan largo etcétera.

Todo esto está muy bien. Pero si nos empeñamos demasiado a ello, a lo mejor vamos a terminar jugando al apalabrados, más que escribiendo un artículo. O pintando la cáscara del huevo. El concepto <buen contenido> debería seguir asociando a ofrecer elementos relevantes, diferenciados, actuales, bien presentados y coherentes con el formato que elegimos y con la audiencia a la que nos dirigimos. Un buen artículo siempre ha sido tal, ahora y siempre, antes y después de Internet. Porque ofrece información interesante, porque enseña algo, porque simplemente gusta leerlo. Y nuestra palabra clave es la que designa mejor que ninguna otra la idea, el mensaje que queremos transmitir. No la que cotiza más en la web.

Y nuestro destinatario es el público al que nos dirigimos. No la Red ni los demiurgos que rigen ésta. Vale que con estos debemos llevarnos bien –o por lo menos no caerles demasiado mal- pero no debemos confundir nunca el canal con la audiencia. Internet es un medio y a él nos adaptamos como hemos de adaptar nuestro estilo si escribimos en un periódico o un libro, si SEOredactamos una crónica o recreamos un cuento, si hacemos una entrevista personal o si recogemos declaraciones relativas a un hecho acontecido. Y en efecto, el blog, el microblogging o mismamente una página web son géneros en sí mismos que tienen sus pautas y no las podemos obviar. Pero tampoco supeditarlo todo a ellas.

En definitiva, tengamos en cuenta y empleemos, en la medida de lo posible y razonable, todas esas prácticas y trucos que nos pueden ayudar a obtener una buena difusión de nuestro producto comunicativo en la Red. Pero que ello no nos desvíe de nuestro argumento más valioso: crear contenido de calidad. Una cosa es posible con la otra.

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1 Comment

  1. Escribimos en internet, sin duda, para personas, sin duda, cuando escribimos periodismo o literatura, por ejemplo.
    En cambio, cuando escribimos sobre productos o servicios que queremos vender, entonces escribimos para google y sus algoritmos.

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