Escocia en Gijón

Escocia, Gijón Si yo viviera en Gijón tendría mi casa en el Escocia. O al lado. Esta no es una declaración de principios muy antigua, pero firme, y no voy a revelar más datos porque me daría vergüenza que se supiera lo imperdonablemente tarde que he llegado a conocer esta ciudad. Apenas contaré que era mi segunda noche allí, en mitad de febrero. Paseando por el puerto deportivo, creo ver un grupito de gente a la puerta de un local, justo donde empieza la cuesta que sube a Cimadevilla, mar a un lado y pueblo pintado al otro. Rara vez pregunto cuando entro por primera vez en un bar, pero aquí había entablado conversación casi antes de pedir la copa. Ni cinco minutos y ya me habían regalado la chapita. Y ya soy del Escocia. No ha habido después noche en Gijón que no lo haya visitado, y han sido unas cuantas desde entonces. Al principio no entiendes cómo en un local tan pequeño podía entrar tanta gente y además estar tan a gusto; cómo en una barra tan escueta era tan fácil pedir tu bebida y recibirla con una sonrisa; cómo toda la música que ponían podía ser tan buena y sonar tan bien. No, no se trata de folklore celta ni autores escoceses, sino pop y rock de todos los tiempos, de todas las condiciones, muy ecléctico y con mucho gusto. Sí, los Beatles también, faltaría más. Luego te enteras de la historia del bar, 50 años entre unas cosas y otras, y ya comprendes un poco más. Y claro, en mi caso, comprendí también que aquella primera noche me había perdido algo importante, pero ya no tenía remedio y dediqué entonces esta segunda a recuperar todo el tiempo posible. Después ya no falté. El caso es que no hace todavía un año volvía a Gijón, sólo por un día y una noche, y no hacía falta planificar mucho para saber dónde iba a pasar gran parte de lo que no era día. Y fue cuando, apenas antes de partir, casi por casualidad, me entero de que ha cerrado. Y no por vacaciones, precisamente. Luego fui sabiendo más detalles, cosas de los ayuntamientos y los inmuebles, y a través de su página en Facebook he ido siguiendo el proceso –largo, interminable supongo para toda aquella gente- hasta hoy. Porque hoy reabre el Escocia, justo un año y un mes después. En un nuevo local, ya no formará parte de la acuarela de Cimadevilla, pero se va a la Ruta de los Vinos, muy cerca y tampoco está nada mal. Por lo que leo, habrá cambios de espacio y estructura, terraza para los fumadores –gracias- y más vida diurna. Quiero pensar, estoy seguro, que mantendrá lo que ha hecho grande a este bar tan pequeño: su atmósfera, su gente. Pues que sepan que para mi próxima visita a Gijón, ya tengo la agenda cerrada. ¡Puxa Escocia!

Aquí podéis leer más detalles sobre la reapertura del Escocia. El Escocia abrirá en junio… El Comercio

Aquí su celebrada página en Facebook, donde entre otras cosas se puede hace uno idea de qué tipo de música gastan. Y dignas de verse sus fotos de “cielos, tormentas y astros” Escocia Fans, Facebook

Y en este vídeo, al ritmo de los Waterboys, podemos hacernos una buena idea de lo que ha sido su historia. Vídeo: historia del Escocia

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