Toros en Telemadrid

Desde que se empezó a barruntar la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, finalmente consumada, y sobre todo desde que Esperanza Aguirre las declarara Bien de Interés Cultural en la Comunidad de Madrid como medida de choque, la programación de Telemadrid (o telelemadrid, que creo que sería nombre más apropiado para este canal, autárquico por otro lado más que autonómico) ha sufrido un significativo cambio, no es que antes no se hablara ni se diera cobertura a los toros, es que ahora es una auténtica profusión de contenidos taurinos a lo largo de toda la parrilla, incluyendo por supuesto los informativos: todas las corridas de España, las ferias, los encierros, entrevistas, las crónicas diarias del bueno Moncholi, nuevas imágenes de la cogida de Julio Aparicio… En Telemadrid se dan ahora más toros que fútbol, por mentira que parezca. Claro, los aficionados madrileños están que dan palmas y los que no lo somos, a tragar, estemos o no de acuerdo con la decisión del parlamento catalán. Jugando a extrapolar, y dado este modo de proceder contestatario y “no quieren café pues nosotros tres tazas” del Gobierno de Madrid y de su televisión-cortijo, me imagino qué sucedería, por ejemplo, si TV3 –la principal televisión catalana- decidiera dejar de emitir cine negro, vaya usted a saber a cuento de qué peregrinos razonamientos que incidieran en su identidad nacional. Pues que los cinéfilos madrileños se podrían las botas. Telemadrid emitiría cada día una o dos del género, pongamos que se sucederían ciclos de Fritz Lang, Michael Curtiz o John Huston; el programa de tertulia política pasaría a llamarse El Tercer Hombre, buscarían un presentador de las noticias con irresistible parecido a Edward G Robinson y el hombre del tiempo saldría con sombrero y gabardina. Y que el cielo la juzgue a la marquesa. Esto como respuesta a medidas del Gobierno catalán pero también valdría para decisiones del Gobierno vasco cuando gobernara el PNV y por supuesto del Gobierno Central. Que imaginemos ahora que nuestra ministra de Cultura González-Sinde, se descuelga en una entrevista de estas de verano con que no le gustan los Beatles. Pues a frotarse las manos. Veríamos a Isabel San Sebastián con gafas redondas moderando (¿moderando he dicho?) la tertulia, el telediario dedicaría tres o cuatro minutos al último concierto de Paul McCartney –no habría problema, actualmente el bueno de Macca viene a dar uno cada dos días por cualquier ciudad del mundo-, por supuesto el informativo de la noche pasaría a llamarse A hard day’s night y, como su colección de películas no daría para más de una semana, se podría completar con joyas como El Troglodita y otras del mismo calibre en las que actuó Ringo o, gran idea, todas las de los Monty Python, que fueron producidas por George Harrison. Anda Ángeles, lánzate y dilo. Pero ¿y si el Gobierno prohibiera la pornografía en todo el estado español y en todas sus manifestaciones? ¿Que haría Telemadrid entonces? Pues posiblemente nada. Seguiría tal como es. Al fin y al cabo, hablamos del canal ya de por sí más pornográfico que hoy por hoy tenemos en nuestra oferta televisiva. Pornográfico del malo y sucio, quiero decir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s