No se llama así la canción, pero empieza así. Es de las letras de las que todavía me acuerdo de memoria. Muy fácil:
Con el alma entre los dientes, con la fe de un invidente, con un soplo de ansiedad.
Puedo dibujar a oscuras, beso a beso, tu figura, cada rasgo de tu piel.
Cada línea, cada arruga, allí sombra, aquí blancura, el sabor de cada poro
se hace lágrima a mis pies.
Fíjate si he sido fiel…
Tu inspiración hizo de mí, un hombre totalmente nuevo.
Tu amor por mí hizo de ti solo un reflejo de mi credo.
Se hizo el silencio entre tú y yo…
Te fuiste sin contar conmigo…
Como un eco del vacío se proyecta en torno mío cada timbre de tu voz.
Tu presencia inconfundible va quemando los fusibles que conectan mi razón.
Cada lapso, cada instante, acentuada, más palpable, milímetro a milímetro
el verso se hace amor.
Y me fundo en tu otro yo…
Tu inspiración hizo de mí un hombre totalmente nuevo.
Tu amor por mí hizo de ti solo un reflejo de mi credo.
Se hizo el silencio entre tú y yo…
Te fuiste sin contar conmigo.
Y con el alma entre los dientes, con la fe de un invidente, con un soplo de ansiedad.
Puedo dibujar a oscuras, beso a beso, tu figura, cada rasgo de tu piel.
Lo que espero es que no pretenda el autor cobrarme por ponerla aquí. Aunque en estos momentos, estos días, imagino que tendrá otras cosas en qué pensar, pero quién sabe. Hasta ahora, he de reconocerlo, nunca me ha pasado minuta alguna por recordarla.
1 comentario