Esto no lo hago todos los años porque no suelo tener motivos, pero esta vez tengo que rendirme y felicitar a la organización de la Vuelta Ciclista a España. Será el recorrido de esta edición, será la falta de un dominador claro, será el apretado final o será casualidad, pero el caso es que hemos vivido una ronda siempre interesante, siempre divertida, en la que cada día pasaban cosas y apetecía quedarse a ver los finales de etapa. Con mucho, la Vuelta ha sido este año más bonita que el Tour. En El Tío del Mazo la habéis podido seguir puntualmente y con alta carga de ingenio. Recuerdo que la pasada edición, que tuvo un podio ilustre –Valverde, Samuel y Evans-, fue bastante anodina. Pero este año hemos tenido de todo: el soberbio prólogo nocturno en una Sevilla espectacular; las primeras etapas de emboscadas, con esas tachuelitas y esos muros en las llegadas; se decía que no era una ronda para sprinters y hemos tenido seis o siete llegadas con los mejores del mundo, Farrar, Petacchi, Husovd y sobre todo Cavendish, caballito incluido; las etapas rompedoras de Alicante; la subida a Pal suele decepcionar y este año ha sido antológica; pensaba yo que a las etapas del Norte la gente iba a llegar fundida, y hemos tenido ciclismo del bueno en Peñacabarga, por supuesto en los Lagos y en ese sensacional descubrimiento que ha sido Cotobello; la contrarreloj y las etapas siempre de “orejas tiesas” de la meseta castellana; la épica tarde de sábado en la Bola del Mundo, empujando al bueno de Mosquera, que rememoraba yo aquello de “Pino, Pino, Pino…” y es que era el mismo Pino su director, el que le jaleaba desde el coche; y bueno, el hermoso final en Madrid, homenaje a la Gran Vía incluido. Hemos visto ataques y hundimientos, pájaras –como la de Nibali en el último kilómetro de Cotobello- y gestas como la de Mikel Nieve ese mismo día, hemos tenido batalla e incertidumbre hasta el final. Y no ha faltado a su cita la cara cruel de ciclismo –que es parte de este deporte- y se hizo notar el día de la desgraciada caída y abandono de Igor Antón portando el maillot de líder, como Luis Ocaña, como Pascal Simon. Espero que este accidente le haga fuerte porque Igor puede ser una de las grandes noticias del ciclismo mundial en los próximos años. Como lo va a ser el vencedor, Vicenzo Nibali, un corredor que venía apuntando desde el año pasado y este –fue tercero en el Giro– ha terminado por consagrarse. Contador deberá tomar nota de lo que le viene. En fin, he disfrutado mucho con esta vuelta, posiblemente la mejor que he visto desde que se disputa en septiembre, y desde luego, insisto, esta vez le ha ganado por goleada al Tour. Que tomen nota en Francia. Por cierto, llevamos una temporada limpia, prácticamente sin sobresaltos, excepto uno que creo que ha dado la nota en Colombia. Seguiré con los dedos cruzados.
de acuerdo en todo menos en lo del Tour…….. te has pasado un poco ¿NO???? que el tour es el Tour….. es como comparar el Godó con Rolland Garros….. que el deporte español está muy bien pero nos estamos creciendo en demasia……. Yo me quedo con los comentarios de Rajoy en TVE…. el tio sabe muchísimo más de ciclismo que de economía o política,,,,,, se nota que pasa muchas horas leyendo ases y marcas sentado en su despacho esperando ver caer al Gobierno y que le llegue el poder en bandejita de plata….. que tío más grande joder…… un político que se merece un país de atolondraos y listillos
El Tour es el Tour, pero la etapa del sábado fue de las que hacen época. Aquellas del Tarangu Fuentes tirando y tirando y atacando y atacando. Chapó para Mosquera y pata Nibali que aguantó como un jabato.
Lo de la Bola hay que estar allí al pie de las rampas para creerlo…….. yo no fui capaz de subir ni 100 metros y eso que me guata la bici y tengo una de montaña…… así me contaste que tardaban una eternidad en hacer 1 kilómetro….. luego lo vi en la web de TVE y Mosquera llegó muerto total….. muy dura y buen final….