De la plata de 1935 no me enteré. La de 1973 fue una fiesta, primera vez que vencíamos a la URSS. La de 1983, brillante pero agridulce, escalábamos a lo más alto y nos ganó Italia. La de 1999 nos supo a gloria, veníamos de cruzar el desierto. Pero ya la de 2003 nos fastidió, sobre todo después de la paliza que nos dio Lituania. Y la de 2007, final perdida en casa a falta de dos segundos, fue una pesadilla, un peso con el que hemos cargado dos años. Éramos campeones del Mundo y no teníamos un oro europeo. A eso veníamos. Y ya lo tenemos. Ahora ya nuestro palmarés esta completo, a falta de si algún día pescamos el oro olímpico. Han sido estos chicos, los mismos –prácticamente- que hace ahora diez años nos dieron aquel tremendo alegrón ganando el Mundial junior a Estados Unidos, los que han cerrado el círculo. Pau Gasol, Felipe Reyes, Juan Carlos Navarro, Raúl López y Carlos Cabezas estuvieron allí y estuvieron ayer. Empezó en Lisboa, después Saitama, Pekín y desde ayer Katowice, última etapa por ahora de esta vuelta al mundo.
Aquí dijimos, horas antes de jugarnos el to-do-o-na-da ante Polonia en la segunda fase, que esperábamos poder hacer balance ahora –y no entonces- de este Europeo una vez hubiera terminado, y que hablaríamos de lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal, ganáramos o perdiéramos. Ahora, cuando España ha ganado en cuartos a Francia de 20 puntos, a Grecia en semifinales de 18 y a Serbia de 22 en la final, parece un ejercicio de malvada osadía ponerse a remover aquellos lodos. Pero es que toda la caña que se dio entonces y la tinta que se vertió acerca del pobre –o paupérrimo, si me permitís la tontería- juego de la selección no puede ahora esfumarse de pronto, como si no hubiera sucedido nada. Pues a mí me parece que lo mejor es, aún en la victoria, ser autocríticos y reconocer fallos, más que nada para que no se vuelvan a repetir. Y pienso que éstos tienen su origen y esencia básicamente en uno. Al presidente de la Federación, señor Sáez, hay que decirle que esta no es forma de preparar un campeonato. Pachangas en casa contra equipos que no vienen a darlo todo, que no nos van a enseñar sus cartas, y todo por hacer caja porque esas ciudades pagan por ver a la selección. Y luego resulta que la verdadera pre-temporada prácticamente la hemos hecho en la primera fase del Europeo y, ojo, que al final nuestro grupito se las traía, que resulta que ahí estaban el que iba a ser subcampeón y el cuarto clasificado. Entonces sucedía que:
1. Nuestros bases hacían agua, y algo se habrá hecho bien después porque los tres han crecido hasta llegar al final pletóricos (a mi juicio, un acierto utilizar contra Francia el binomio Ricky-Raúl y contra Grecia a Ricky-Cabezas, no se daba un duro por los dos “segundos” y han terminado en un rendimiento fantástico)
2. Cierto es que Pau venía de dos meses de vacaciones más uno lesionado, y que por lo tanto debía entrar poco a poco en el equipo y no ya jugando más minutos que nadie desde el primer día, pero como es ese crack que es, ese regalo que nos ha dado la Naturaleza o esa bendición de que su madre y su padre se conocieran, ha sido capaz de ponerse al máximo nivel en dos días, ha literalmente arrasado bajo los aros – su partido ante Francia monumental, que diría José Ramón Trecet, y se ha llevado el MVP del torneo de calle (y de calle se puede llevar el título de mejor deportista español de este año, preveo)
3. Al cuarto partido, éramos el equipo que menos faltas hacía y el que más balones perdía, y hemos terminado mordiendo en defensa y líderes en asistencias (a mí me parece que, una vez superada esa pre-temporada y liberados de la tortuosa segunda fase, ha sido cuando estos chicos han visto la presa a su alcance y sabían que nadie ni nada les iba a parar ya, es decir, volviendo a la gracia de antes, se sintieron más Pauderosos que nunca).
Y un dato más, y no sé si habrá sido casualidad o si habrá que ponerlo en el haber de alguien: cuando aquella infausta final de Madrid de hace dos años, llegábamos con el equipo fundidito, presionados hasta las cejas y con una grada del Palacio de los Deportes plagada de VIPs pero escasa de gente que animara y empujara. Ayer en cambio, teníamos a toda la gente fresca y en perfecta condición, y llevarían su dosis de presión, sí, pero pocas veces he visto a un equipo salir a una final tan centrado y tan convencido de lo que tenía que hacer bien. A los ocho minutos ya ganábamos de 15.
En fin, esto hay que celebrarlo como se merece. Aquellos Juniors de Oro hoy ya son Seniors de Oro en Europa, diez años después. El Mundial de 2006 sigue siendo lo más grande que ha conseguido el baloncesto español, nuestra cima, pero esta era una asignatura que nos quedaba por aprobar, un “ochomil” que se nos resistía y nos había costado disgustos. No sólo es un oro, sino que revaloriza las seis platas y los dos bronces conseguidos antes en los europeos. Ahora, me figuro, vamos a tardar un tiempo en volver a ver a todos estos chicos juntos. Es presumible que Pau, y algún otro de los que están en la NBA, se tomarán un respiro, y a lo mejor lo notamos, o quién sabe si no. En todo caso, volverán en Londres 2012, de eso estoy seguro.
P.D. Que me perdonen la Liga, Cristiano y Messi, que me perdone la Vuelta a España, la Davis, y también que me perdone Tyson Gay. Pero hoy todas las barricas de Macallan que tenía guardadas son para el baloncesto español y para una de las mejores generaciones que ha dado el deporte español.
Foto: abc.es

Como buen baloncestero que soy, he disfrutado como un enano y, lo reconozco, me emocioné. Pero no sólo de ver cómo hemos ganado (paliza tras paliza), sino de lo bonito que es este deporte cuando se practica a ese nivel. Jugadores increíbles asumiendo un rol secundario y llevándolo a la perfección (caso de reyes, Cabezas, Mumbrú e incluso Garbajosa). Líderes inconmensurables jugando perfecto en los momentos decisivos (Rudy, Navarro, Ricky) y por supuesto, el que para mí, es el mejor deportista español de todos los tiempos: un líder dentro y fuera de la cancha, un talento especial para este deporte. Una maravilla patra el disfrute de los que amamos este deporte. PAU GASOL.
Lo de esta generación es algo histórico y, como siempre, tendrá mucho más valor con el paso de los años. Y efectivamente, hay algo en la Federación que no encaja. Demasiados seleccionadores en muy poco tiempo y todos saliendo mal con José Luis Sáez.
De todas formas, a mí me gusta hablar de la parte técnica del juego y el gran cambio ha sido la mentalidad defensiva del equipo, su solidaridad defendiendo. Después en ataque, son tan buenos que con que el entrenador les meta tres conceptos de juego básicos, es suficiente.
Hasta Turquía 2010!!! (Ya sin el mayor de los Gasol, me temo)
PAU PUEDE ESTAR EN 2010 O NO. NI EL LO SABE. ESTE AÑO HA DESCANSADO Y EL EUROPEO LE SIRVE DE PRETEMPORADA AL SER EN SEPTIEMBRE. SI COMO DICEN USA LLEVA AL MUNDIAL SUS MEJORES PIEZAS PUES CREO QUE PAU QUERRÁ IR YA QUE LE TIENEN QUE DEJAR Y ES UN MUNDIAL MUY CHULO PARA JUGARLO CON USA FUERTE Y TANTOS EQUIPOS BIEN… OJO CON TURQUÍA EN SU CASA… EN 2011 SI DESCANSA Y, ADEMÁS, LLEVARÁ 10 AÑOS EN USA Y SE LE ACABA EL CONTRATO… ¿AÑO PARA VOLVER AL BARSA A GANAR LA EUROLIGA QUE ES OTRO DE LOS TÍTULOS QUE QUIERE GANAR????? YA VEREMOS…
POR AHORA TENEMOS BASTANTE CON ESTE ORO……