Situada en la confluencia de dos ríos, esta ciudad ha sido, como el país del que es capital, también confluencia de destinos, intrincado cruce de caminos en el devenir de la Historia. Podría decirse que pocos acontecimientos de los últimos siglos han pasado indiferentes por esta tierra, por sus edificios y sus gentes. Ha tenido diferentes dueños, también ha sido dueña de otros y hoy lo es de sí misma. También recibió diferentes nombres hasta que, hacia el año 800, tomó el actual, que significa «la ciudad blanca». Cosmopolita y llena de vitalidad, quizás fruto de todo lo que le ha tocado presenciar y padecer, su vida nocturna salió reflejada en una famosa película de un conocido director nativo. También referencia del deporte mundial, muchos nombres casi míticos se nos vendrían espontáneamente a la memoria al mencionar tanto el país como la capital. Y tiene su Premio Nobel de Literatura, quien lo recibió textualmente «por la fuerza épica con la que ha reflejado temas y descrito destinos humanos de la historia de su país». Lo que ocurre es que luego la historia tiene estos caprichos, y el que fuera «su país» hoy son dos distintos. En uno nació, en otro murió, pero realmente fue en la ciudad blanca donde escribió su obra maesta. Orgullosa y fuerte, pero también melancólica y sufridora. Así se me antoja este pueblo y esta ciudad que, si Dios quiere, empezaré a conocer mañana. Muy fácil saber cuál es, ¿no?
Entre los ríos Sava y Danubio, la ciudad blanca es «Београд». El Nobel es Ivo Andric y, si no me equivoco, la novela a la que te refieres es «El puente sobre el Drina». El director es el genial Emir Kusturica y la película puede ser «Underground».
Pero para averiguar todas estas cosas yo tenía ventaja. 😉 Disfruta y haz buenas fotos. Usa otra cosa que no sea ese Nokia petardo que tienes.
Jacinto, perfecto. Un 10 en todo. Bueno, la unica ventaja con la que contabas es que ya sabias que me iba a “Београд”. Total, un detalle sin importancia. Contaremos mas sobre esta interesantisima ciudad, llena de vida y personalidad, que realmente merece la pena… aunque se venga sin equipaje. Ya hablaremos de cierta compania aerea italiana. En cuanto a las fotos, mientras Nokia no se retrate, seguir’an en la tonica habitual de calidad. Y para terminar, si algo no se entiende o sale defectuosamente escrito, bueno, pues esto es lo que pasa cuando se escribe con prisas en un teclado serbio.
Huy, dije serbio, queria decir silvio…je