Comprendo y no entiendo VII

Sábado, 14 de marzo de 2020. Empezábamos este serial que no sabíamos hasta dónde iba a llegar. Acababan de confinarnos y empezábamos a saber el principio, pero no el final. Desde entonces, cada año lo hemos continuado desde donde estábamos. Comprendo y no entiendo – Byenrique

Sábado, 14 de marzo de 2026. Es donde estamos hoy. De aquel mundo que se sobrecogía ante una amenaza inusitada y para la gran mayoría desconocida, al que ahora se convulsiona ante infamias que, estas, son viejas y conocidas: la guerra, el poder y la avaricia. Así vivimos, entre el temor y la incertidumbre, entre los que cruzan los dedos y los que se frotan las manos. Entre lo que todavía comprendemos y lo que en absoluto entendemos. A saber,

Comprendo todo lo que ha cambiado el mundo en estos seis años y que haya que adaptarse. Al fin y al cabo, esa ha sido una de las grandes capacidades del ser humano. Y algunos, por nuestra circunstancia y hasta por nuestra profesión, la hemos tenido que desarrollar más. Eso que ahora damos en llamar longlife learning y que siempre habíamos conocido como buscarse la vida.

No entiendo que los que más pregonan los cambios sean los que nunca han cambiado.

Comprendo que el mundo no pueda ser igual después de una pandemia, una guerra en Europa, un genocidio en directo y el inicio de otro conflicto a gran escala que no sabemos todavía qué alcance tendrá.

No entiendo que eso nos lo quieran vender como ‘un nuevo orden’. ¿Orden de qué…?

Comprendo que haya países y gobiernos que hayan vuelto a pensar, después de mucho tiempo, en la importancia de tener al menos lo suficiente para defenderse.

No entiendo que la prioridad ahora sea prepararse para la guerra.

Comprendo que cunda el escepticismo ante aquellas promesas que tal vez creímos que eran más fáciles de cumplir.

No entiendo que ahora tengamos que renunciar a ellas como si hubiera sido un mal sueño.

Comprendo que algo quizás no se explicó bien, no se estaba practicando de la manera más apropiada o lo estábamos haciendo más complicado de lo que debiera haber sido.

No entiendo que de un plumazo ahora reneguemos de causas tan simples y tan básicas, que hasta un niño puede entender.

Comprendo que a veces hemos gastado demasiada energía en los detalles y nos ha faltado para lo esencial.

No entiendo que ahora nos dé por negar lo esencial.

Comprendo que haya gente que se canse de no ver soluciones a sus problemas mientras aquellos de quienes las esperaban no hacen más que hablarle de otras cosas que, además de no solucionarles nada, les complican todavía más la vida.

No entiendo que vayan ahora a fiarse de que los que no tienen el menor interés en sus problemas.

Comprendo que a la gente no le gusten las limitaciones ni las prohibiciones, a mí tampoco.

No entiendo a quien está dejando de entender lo que es vivir en una sociedad civilizada y en un estado de derecho.

Comprendo que siempre hablemos, proclamemos y defendamos la libertad.

No entiendo la libertad que algunos ahora vienen a proclamar.

Comprendo que nos entren dudas, que desconfiemos, nos decepcionen cosas que vemos, comportamientos impropios de aquellos de quienes esperábamos más decencia.

No entiendo que ahora sean ejemplares los indecentes.

Comprendo que siempre fue más difícil ser valiente que ser cobarde.

No entiendo que ahora los que se dicen valientes sean los que rompen pactos, niegan diálogos, faltan al respeto, se burlan de lo sensato y cabal y, sobre todo, abusan de los débiles. Eso es lo fácil…

Comprendo que vivamos sumidos en la confusión, y tantas verdades que dábamos por asumidas ahora las pongamos en cuestión.

No entiendo que ahora se dé la razón los que nunca, ni por asomo, la tuvieron.

Comprendo que digan que los que pertenecemos al mundo occidental debemos ser coherentes defendiendo nuestros valores y modelos de sociedad.

No entiendo que debamos permanecer sumisos ante quien ultraja esos valores y modelos de sociedad, por occidental que diga ser.

Comprendo que Europa sea diversa y hasta contradictoria, es una de nuestras riquezas.

No entiendo que sea pusilánime, individualista e insolidaria a estas alturas.

Comprendo que todos los inventos y descubrimientos de la humanidad han servido para mejorarla, aunque casi todos hayan tenido también su lado y su uso perverso.

No entiendo que no queramos darnos cuenta de que el fuego calienta, pero también quema.

Comprendo que la tecnología ha contribuido en general a mejorar nuestra vida y potenciar nuestras capacidades. No, me digan que vivíamos mejor sin ordenadores, sin internet y sin móviles.

No entiendo que a veces acapare nuestras vidas hasta anularlas.

Comprendo que es mejor tener mucha información que no tenerla, acceder a ella lo más rápido posible, disponer de ella en cualquier lugar.

No entiendo que a veces no sepamos usarla. Ni que cuando usan la información para confundirnos, tan a menudo lo consigan.

Comprendo y defiendo que las redes y plataformas dén hoy la oportunidad de expresarse y manifestarse a cualquiera, de cualquier condición, de cualquier opinión, incluso de cualquier nivel cultural.

No entiendo ni concibo que los documentados se vean superados en credibilidad por los ineptos.

Comprendo que todos tenemos opinión y derecho a manifestarla.

No entiendo que todavía hoy, como dijera el gran F. Ibáñez, al final siempre se imponga la del que tiene el palo más grande. O la bolsa más llena…

Comprendo que no somos perfectos.

No entiendo que ser ‘en el buen sentido de la palabra, bueno’ pasara en su día a ser ‘buenista’ y ahora, directamente, a ser ‘tonto, blandengue y gilipollas’. Pues a mucha honra…

Sigo comprendiendo y seguiré sin entender…

(foto: Noupload)

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