(Una vez conocida a las 12.00h la sentencia y la condena de dos años, no tenemos necesidad de cambiar una línea a esta crónica previa. En efecto, no había decisión justa posible y el tribunal ha tomado la peor. Mal día para el Deporte.)
En unas horas conoceremos, por fin, la decisión del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) sobre el caso de Alberto Contador y su ya larguísimo, exasperante positivo en el Tour de Francia de 2010, a cuenta de los dichosos 50 pictogramos de clembuterol. Desgraciadamente, el asunto ya no puede tener salida ni desenlace digno. Si se le declara culpable y se le sanciona con dos años, todos los que entienden de esto están de acuerdo en que se habrá cometido una dolorosa injusticia, se habrá arruinado la carrera del mejor ciclista mundial del momento, le habrán quemado en la hoguera de las tensiones, recelos y envidias encarnizadas entre los distintos tribunales, agencias y organismos deportivos, en la que el deportista queda convertido en arma arrojadiza y finalmente en ascua; si se le absuelve, se habrá reconocido que no había motivo para tal escándalo y costará entender que el asunto se haya prolongado durante más de año y medio, cuando se podía haber desestimado nada más conocerse. Y nos habríamos ahorrado no pocos histrionismos y ridículos de unos y otros en este tiempo, incluidos políticos, medios de comunicación y la propia Federación Española de Ciclismo, que en su día cedió a las presiones y aceptó castigar a Alberto aún reconociendo los argumentos que justificaban su inocencia. Luego, entre el negro y el blanco manchado, quedan infinidad de grises salidas salomónicas, que de ninguna manera contentarán a nadie ni harán justicia. El daño está hecho sea cual sea la decisión final, que por cierto se iba a anunciar en agosto, luego se dijo que en noviembre, se retrasó a enero y finalmente estamos en febrero. Contador ha sido condenado ya antes de admitirse si era culpable o no. Ya no ha decisión justa posible. A ver, si esto no fuera Ciclismo, estamos seguros de que no hubiera habido ni caso, y todo habría quedado en una anécdota. Pero hablamos del colectivo más maltratado y humillado, y hay que decirlo, con toda la aquiescencia de los propios ciclistas, que han consentido y permitido que se llegue hasta aquí. Y no nos engañemos, aquí nadie lucha contra el dopaje ni se desvive por el juego limpio. Hay otros intereses mucho menos altruistas, más inmediatos. Si de verdad existiera en los órganos directores del deporte una verdadera política con vocación de terminar con la trampa en la competición, ya hubiéramos conocido otras decisiones, otras investigaciones, otros nombres, y desde mucho tiempo atrás. Y principalmente, hubieran sabido delimitar y concienciar a la gente de lo que es trampa y lo que no lo es. Que ahí puede estar el quiz de la cuestión. Y del negocio, claro está.
PUES LE CONDENAN DOS AÑOS……… RECONOCIENDO QUE NO PUEDEN PROBAR EL DELITO……. ¿LA JUSTICIA DEPORTIVA VA POR LIBRE????? ¿NO PUEDEN PROBAR NADA Y LE CONDENAN?????
Yo no lo entiendo, pero debe ser que los ciclistas no tienen derecho a nada……. Que se junten con Garzón y hagan una plataforma…… porque eso de que te condenen sin pruebas, ni posibilidad de defenderte pues es PARA MEAR Y NO ECHAR GOTA…..
Y ahora dicen que es que el corredor es responsable de todo lo que se meta en el cuerpo aunque no sea consciente de ello….. como dice la normativa de la UCI en su artículo 21…… ENTOCES…. ¿QOR QUÉ NO LE SANCIONARON EL MISMO DÍA QUE DIÓ POSITIVO Y YA ESTÁ? ¿PARA QUE HAN ESTADO CASI DOS AÑOS MAREANDO LA PERDIZ????? Como dice Edy Mercks se están cargando el ciclismo…. o ya se lo han cargado….. Yo directamente paso de Tour y Giro…. que lo vean los putos franceses…