“Qué aburrido está últimamente Facebook”, clamaba el otro día una amiga en esta Red Social, que en cambio destacaba lo animada que va la gente en Twitter. Y puede que haya algo de cierto, no sé lo que pensarán los demás. Como muy acertadamente señaló otra amiga, Facebook es –o ha venido siendo- como un inmenso patio de vecinos al que te asomabas y te ponías al día de lo que hacía uno, de dónde iba a pasar el fin de semana otro, de lo que leía el de más allá o de lo que acababa de colgar este otro de más acá. Estábamos todos y ya podíamos seguir con nuestras cosas. Como si de fichar se tratara o, simplemente, que si había news, pues good news.
¿Ha decaído algo ese furor? ¿Se está cansando la gente de compartir su vida en este lugar común? ¿O se lo están poniendo más difícil? Porque es cierto que, en las últimas semanas, la Red de Zuckerberg ha entrado en una dinámica de cambios que ha sumido en el desconcierto a no pocos. Hace algo más de un mes anunciaba un paquete de medidas para proteger la privacidad, sobre todo a la hora de seleccionar el ámbito de tus publicaciones y etiquetar las fotos de otros, para lo cual a partir de ahora necesitas permisos. En general, estas políticas, como todas las que tienen que ver con la seguridad en todos los ámbitos, corren el riesgo de hacer todos los pasos y todos los trámites más farragosos y lentos, menos intuitivos y automáticos. Pero luego han venido más cambios: se han suprimido las notificaciones por e-mail, dicen que para no saturar el correo y quién sabe si para que pases más tiempo conectado, que antes podías hacer bastantes cosas “sociales” sin necesidad de pasar por el “patio”; ha introducido el botón ‘Suscríbeme’, que permite seguir información de usuarios que no sean nuestros contactos, algo similar a lo que ya hacemos en Twitter; y en fin, diversos cambios en la presentación, en la disposición de tu información y la que comparten los demás. El pasado jueves, otra nueva batería de cambios con motivo de F8, su conferencia de desarrolladores. Ahora rediseñan tu perfil de usuario para que aparezca como una “historia de tu vida”.
¿No será demasiado cambio de golpe? ¿O simplemente es que la gente se ha cansado? A lo mejor es como lo que pasa con las discotecas de moda, o los chiringuitos de playa. Tienen su momento de ebullición, su verano memorable, y cuando vuelves al verano siguiente, te encuentras algo parecido al “no hallé quien de ti me dijera ni media palabra” de Sabina. Echas en falta a este, a esta, a estos… y al cuarto día ya te enteras de que ahora van a la de la otra playa, o al pueblo de al lado. O que ya nunca va a ser igual y aquellas golondrinas no volverán, vete a saber. A lo mejor, ya antes incluso de estos últimos cambios, Facebook se estaba volviendo más monótono, y su funcionalidad no parecía tan ligera y dinámica como al principio. Es que he llegado a tirarme quince minutos para publicar en enlace a una entrada de este blog. Y lo que sí es cierto es que donde hierven ahora las sangre y las ideas es en Twitter. De hecho, este artículo Ciberpaís, 22-9-11 de la semana pasada relataba justamente sobre la gente que se ha ido allí… a criticar los cambios de Facebook. ¿Estamos cambiando de bar? ¿O estamos dejando de ir?
También os invito a leer este artículo sobre el tema en NetClean4.me, Zona de Blog