Hasta otra Tourmalet, hola Aubisque

Col d'Aubisque

Visto y no visto, y el Tourmalet del Tour de Francia 2011 ya es historia. Bueno, por decir algo. Llevamos ya varios años que subimos el coloso pirenaico sin noticas. Desde un lado, desde el otro, final de etapa en la cima o a 70 km de meta… Entre las ocurrencias de los diseñadores del recorrido y el ciclismo que nos proponen algunos directores de equipo y –también- algunos ciclistas, lo único que nos queda es admirar el paisaje y quitarnos el hipo en las primeras curvas de su descenso. Ayer lo habían puesto en su sitio ideal, con otro buen puerto por delante y justo precediendo a la ascensión final. Donde hace más daño. Y primer día de montaña. Pues allí el único que se movió fue el realizador de la televisión francesa, que nos volvió locos con sus cambios de plano desenfrenados y a veces muy poco oportunos. También él andaría desesperado. Pero es que luego, en Luz Ardiden, tampoco vimos más que amagos, temerosos movimientos de ficha…yo no sé cómo puede aspirar Andy Schleck a ganar un Tour. Lo prepara todo el año, se supone que llega al mejor día en su mejor forma, está viendo que su principal rival no anda… y no es capaz de tomar la determinación de atacar. ¿Es que es su hermano Frank el verdadero hombre fuerte este año? Lo dudo. Lo que sí digo es que el Tour lo ganan los valientes. Y ayer el único valiente fue Samuel Sánchez. El que no mueve el árbol, espera que caiga el melocotón y al final le cae a él encima.

Así que atrás queda el Tourmalet y hoy tenemos otro mítico, el Aubisque (Col d’Aubisque, para ser estrictamente correctos en el idioma de origen). Siempre fue como el hermano pequeño, pero menos considerado, más bajito (1.709 m frente a los imponentes 2.115 m), de paisaje más descarnado, se nota que por allí el viento atiza de lo lindo. El año pasado Altimetría Aubisque, cara Oeste también cumplía 100 años y todas los homenajes fueron para su vecino. A lo mejor por todo eso también es más traicionero. Que en rampas no tiene nada que envidiar a nadie. Y no le han arreglado la carretera, eso también es un punto. Por su cima ha coronado cuatro veces en cabeza Bahamontes, dos veces Coppi, otras dos Julio Jiménez, Induráin cuando le preparaba el terreno a Perico Delgado; escaladores de tronío como Charly Gaul, Vladimiro Panizza, Lucien Van Impe, Claudio ChiapucciEddy Merckx lo conquistó el año que ganó su primer Tour, y allí mismo sufrió la intemerata al final de su carrera, en 1977. Ese día, los Pirineos se cruzaban en la segunda etapa –Aspin, Tourmalet y Aubisque, camino de Pau– y la carrera quedó reducida a 14 hombres, con 19 etapas por delante.

Honestamente, tampoco hoy espero que suceda nada de eso, visto lo visto. Aparte de que esta vez lo han colocado solito en el mapa y a 45 km de meta. Y mañana espera otra etapa durísima –en teoría, claro. Me da que la gente se va a dedicar otra vez a lo que aquel director de cine, que se dedicaba a filmar una silla y a ver qué pasaba… y no pasaba nada. Mira que se sube por su lado más duro –el Oeste- y luego tiene una larga y tortuosa bajada. Si hubiera un valiente en el pelotón, hoy se podría ganar y hacer perder mucho Tour. Si lo hubiera hoy también, Samu.

Pero a las 17.44h tengo que añadir: nada de nada. Adios Aubisque, y perdón por la vergüenza que te han hecho pasar.

Deja un comentario