A una semana de que empiece el Mundial –a 12 días de que debute España- intento acordarme de cómo fueron las semanas antes de todos lo que he vivido. Me salto los de Mexico’70 y Alemania’74 porque, aparte de que mis recuerdos de entonces son con el mundial ya en marcha, en esos dos no estuvo España y, más que nada, lo que pretendo es evocar el ambiente que se vivía en torno a la selección. Estos días, Canal + Liga nos está ofreciendo los partidos más significativos de la roja en las diferentes citas, y claro, pasando por todos los fiascos. Ayer fue lo de Nigeria en Francia’98, el otro día lo de Brasil en Mar del Plata, lo de Yugoslavia en Verona… pero antes de cogernos aquellos enormes globos, ¿qué pensábamos? Pues así lo recuerdo yo, a gruesas pinceladas.
Argentina’78. Con terrible hambre de mundial, después de 12 años de sequía, la TV en color recién estrenadas. Nos veíamos favoritos, por lo menos entre los cuatro mejores, además en Argentina íbamos a jugar como en casa. Y para empezar, teníamos un partido fácil contra Austria. Luego con Brasil y Suecia ya sería otra historia, pero fundamental empezar ganando. Una lástima lo de Camacho, y Kubala convoca a Rexach y de la Cruz, que ni habían participado en toda la fase de clasificación. Se perfilaban como titulares para el debut. Amistoso de preparación en Montevideo, qué sopor. De allí a La Martona. Qué ilusión.
España’82. Si Argentina lo había hecho en su casa, ¿cómo no lo iba a hacer España? Santamaría lo tenía todo calculado, un 4-3-3 muy ofensivo, concentra a 23 antes de dar la lista de 22 y claro, a las puertas del mundial había que descartar a uno. Y la prensa sentencia a Quique Ramos, del Atleti tenía que ser. Por lo demás, teníamos claro que nuestro rival en semifinales iba a ser Alemania, ahí estaba el enemigo, toda la furia mediática contra ellos. Antes de esa gran cita, un trámite: debut fácil contra Honduras (la selectividad al día siguiente, veo los tres primeros goles y a estudiar, me dije), a Yugoslavia ya la conocíamos muy bien y los animosos chicos de Irlanda del Norte nos aplaudirían encantados de estar allí. De Valencia al Vicente Calderón, seguramente contra Francia y Austria, y ya las semifinales en Sevilla. Todo previsto. Nada podía fallar. Ni los himnos.
México’86. El 12-1 uno a Malta, el gol de Maceda a Alemania en el último minuto y en fin, el subcampeonato europeo en Francia y contra Francia nos habían reanimado un poco el cuerpo después de la Naranjitis. Y a ese equipo aguerrido de los Camacho, Gordillo, Goico, Víctor Muñoz… se incorporaban los chicos de la quinta del buitre, finos, elegantes y de buena familia. Pero como el primer partido era contra Brasil, la verdad es que nos tomábamos las cosas con bastante cautela. Que luego venían otra vez los alegres de Belfast y Argelia, dos selecciones que por diferentes razones nos traían otra vez a la memoria ese fatídico 82. La prensa se distraía dándole palos a Miguel Muñoz y hablando del Mal de Moctezuma. Ah, y la altura, que produce mareos y alteraciones de la vista, especialmente a los linieres.
Italia’90. Con el equipazo que llevábamos y Luis Suárez de seleccionador, estaba claro que podíamos ser la alternativa a Brasil, Italia y Holanda, sin duda las más fuertes, teniendo en cuenta que Alemania estaba fatal y Argentina llevaba el mismo equipo campeón en México pero cuatro años más viejos. A mí no me cuadraba, de todas formas, que Gordillo se quedara fuera de la convocatoria en beneficio de Villaroya. Partido de preparación con nuestra vieja conocida Yugoslavia, no juega mal ese rubio alto, ¿Prosic qué? Teníamos un bonito debut contra Uruguay, un encuentro idóneo para dar la talla y presentar credenciales.
Estados Unidos’94. A una semana de empezar, ambiente cero. Es que Clemente nos estaba quitando las ganas. La prensa hablaba más de Míchel –excluido de la convocatoria por el de Barakaldo- que de la selección. Además, un mundial en Estados Unidos daba como mucha pereza, los horarios, los campos que suponíamos vacíos, ¿serán de beisbol con porterías?… y el grupo que nos había tocado tenía nula emoción. Sí, Alemania, pero si no pasábamos contra Corea y Bolivia… La verdad, el mundial iba a empezar y yo estaba a otras cosas.
Francia’98. Con el Madrid campeón de Europa 32 años después, este iba a ser nuestro mundial. Eso sí, a ver cómo paramos a Brasil con Ronaldo, Rivaldo, Denilson, Bebeto, Edmundo… Nuestro grupo era más que asequible, decía la prensa, aunque Nigeria fuera la campeona olímpica. Pero son una banda, decían Maldini y los expertos. Paraguay no le asusta a nadie y Bulgaria está acabada. Y seguía Clemente haciendo de las suyas. Anda, ¿dónde está Guardiola? No problem, va Celades.
Corea y Japón’02. Los horarios nos van a matar, además la mayoría de los partidos los da Vía Digital en ppv. Menos mal que el primero, contra Eslovenia, cae en domingo. El Madrid acaba de ganar su tercera Copa de Euoropa en cinco años y Raúl viene de dulce, este va a ser su mundial. Y el de Camacho, que ya aprendió de los errores de la Eurocopa del 2000. Como este mundial empezó más temprano que ningún otro, un 31 de mayo si mal no recuerdo, casi ni me enteré de que empezaba, llego un viernes y mientras estaba comiendo veo a Francia perder con Senegal, ay mi Zidane. Que Francia y Argentina eran las favoritas sin ninguna duda, que Brasil había tenido problemas para clasificarse en la liga sudamericana. Y ojo Portugal con Figo. Lo bueno de este mundial es que los anfitriones no tienen glamour, caerán a las primeras de cambio.
Alemania’06. Cuando llegas a un mundial desde la repesca no es como para llevar muchos humos, pero mira por dónde, a unas semanas del comienzo la Sexta se encargó de calentar el ambiente y ya nos entró la inevitable euforia, mal que le pesara a Luis Aragonés. El problema es el debut, Ucrania está fuerte, Sevchenko nos puede hacer mucho daño, después con Túnez y Arabia Saudí no habrá problemas. Ganar ganar el mundial, hombre, ¿qué hacemos contra Brasil, que viene imparable otra vez? Y Alemania en su casa… que Francia está en las últimas, Zidane se retira, si no en la primera fase en octavos, de ahí no pasa. E Italia viene muy alterada con lo de los escándalos de Moggi y la Juve en segunda, ¿sí? Pues me acuerdo yo que cuando el Mundial de España estaban con lo de Totocalcio, a ver si ahora también… Que no, hombre. Brasil y nadie más. Si acaso España…
Pues este año sigo escuchando lo mismo que hace treinta, somos los favoritos, y este año sí o sí. Así alguna vez acertarán, no te jode.