Tres 6-0 y un 0-6

El Everest del fútbol, El mundo a los pies de Messi… son algunos de los titulares que se leen desde el sábado en la prensa mundial. Dos minutos menos y esos mismos titulares hablarían ahora de que al Barça se le resistió el sexto título, de que Messi fracasó estrepitosamente… Así de curiosas, de caprichosas, son las noticias, así de curioso y de caprichoso es el fútbol. El Barcelona se merece este record. No habrá sido el primer equipo de la historia en merecerlo, pero es el primero que lo ha conseguido porque además de la calidad y la ambición ha tenido la suerte cuando la ha necesitado. No es peyorativo. Es que la suerte se necesita y no siempre se encuentra. Me acuerdo del Madrid de la Quinta del Buitre, aquella noche fatídica en Eindhoven. O del Brasil de Zico, Sócrates, Falcao y compañía esa tarde cruel en Sarriá. A los azulgrana les ha visitado en dos momentos clave, en Londres y ayer en Abu Dabi. Pero también se la merecen. Un gran mérito de este equipo es, además, que no solo está formado por inmensos jugadores, sino por personas íntegras y cavales, empezando por su entrenador y siguiendo por la mayoría de sus jugadores. Años luz por encima de su presidente. Por cierto, muy recomendable y edificante la entrevista a Johan Cruyff publicada este fin de semana en el Magazine de El Mundo. Acojamos y celebremos pues este hito histórico del FC Barcelona, este sensacional 6-0, como otro gran logro del deporte español en 2009.

Va a ser muy difícil que el Barça repita los seis títulos en 2010. Pero no por nada en especial, simplemente por eso, porque es muy difícil que encima de ser tan bueno te salga todo tan bien siempre. Por tener, tiene lo mismo o incluso más ahora con Ibrahimovic. Aunque digan que no juega con el mismo dinamismo que el año pasado. También comprensible porque la ambición, por más que se quiera, no puede ser la misma. A cambio, la experiencia es mayor, y por lo tanto la tranquilidad. En cualquier caso, sigue un paso o dos por delante de los demás. A fecha de hoy, y sin saber cómo van a evolucionar cada uno de aquí a primavera, solo atisbo dos equipos que podrían contestar su hegemonía: el Chelsea, único equipo inglés que mantiene la plantilla y más o menos el nivel del año pasado; y…sí, el Real Madrid, si mantiene la progresión demostrada en los últimos partidos.

Y aquí llegados, pongamos que ya hablo del Madrid, segundo 6-0 de esta crónica. Sí, ya sabemos que el sábado tuvo delante a un rival fantasmal. Pero hay detalles que se aprecian en cualquier partido, y se vieron ante el Zaragoza como se vieron en Valencia y algo en el Camp Nou. Este equipo está encontrando la fórmula, se empieza a creer a lo que juega. Especialmente el medio campo empieza a tener personalidad, algo de lo que se adolecía desde años ha. No voy a extenderme mucho pero sí voy a darle cancha esta vez a un jugador al que creo que la prensa no le está dando la suficiente: Rafael Van der Vaart. Siempre me pareció un excepcional futbolista, lo que nunca fue es un líder ni un hombre milagro, capaz de transformar la dinámica de un equipo. El año pasado comenzó fulgurante hasta que volvió Guti de una lesión, le relegaron a la banda y poco a poco fue diluyéndose, desintegrándose más bien, nadie apostaba por su continuidad en el club –tampoco el presidente ni el director general- y aún cuando se quedó, nadie le esperaba este año. Es más, cuando ha llegado, ni siquiera le han prestado atención… hasta que va y marca dos goles, benditos goles, y ya se han enterado de que estaba ahí Así de curiosa y caprichosa es la prensa, así de curioso y caprichoso es el fútbol. Van der Vaart tiene mucha calidad, inteligencia, pase y gol. Y además está trabajando a destajo. Si mantiene la forma y las ganas que se le están viendo, puede hacer mucho por el Madrid este año. Aunque vuelva Kaká, y los dos pueden jugar. Aunque vuelva Guti… y los tres ya sí que no.

Dejo el fútbol y pasemos a otras cosas:

Lo de las chicas del balonmano es para admirarlo, celebrarlo, valorarlo… y contarlo, co…, que es que le han dado casi menos cobertura que a mí cuando salgo a correr al Retiro. Veo que 10.000 internautas han seguido hoy el partido por el bronce en la web de la Federación (manifiestamente mejorable, por cierto) y 7.000 la semifinal, que se jugaba un viernes por la mañana. La selección no ha logrado medalla pero ha quedado cuarta del mundo, que se dice pronto, y ha vencido a selecciones como Hungría, Rumanía y Corea, inalcanzables hasta ahora. No es como para que pase desapercibido. Mis felicitaciones y ojalá os suméis muchos a ellas. Es como un 6-0, de verdad.

El Real Madrid de baloncesto cae apalizado por el Caja Laboral y pierde el liderato de la ACB, solo dos días después de conseguir una imponente victoria en el domicilio del Panathinaikos. Me pregunto quién es la lumbrera que permite que un equipo que ha disputado un partido a muerte en Atenas ante el campeón de Europa tenga 48 horas, un viaje Atenas-Madrid-Bilbao-Vitoria, agravado por varias horas de retraso por los rigores invernales, para ir a jugar a casa de otro de los mejores equipos del continente, que le estaba esperando con las uñas afiladas. Y aparte de la lumbrera (o las lumbreras), ¿cómo los responsables del Real Madrid lo permiten? Ojo, que al Baskonia le sucedió exactamente lo mismo la semana pasada; jugó el jueves en Tel Aviv y el sábado en Badalona. Así no puede ser, señores Liga, clubs y televisiones. Este es el 0-6.

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