No sé si se está hablando lo suficiente de lo de Argentina. Si a algunos o a muchos les parecerá normal. No creo que deba ser un país tan lejano para nosotros. O si es que ya, a fuerza de habituales, terminamos dando por obvios ciertos desmanes. Pero si aquí nos escandalizamos con lo de Italia, ¿cómo no vamos a escandalizarnos con lo de Argentina? Para empezar, que una familia se perpetúe y se suceda en el poder en un país que se supone incorporado a las democracias de este mundo hace más de 25 años, ya debería llamarnos la atención más de lo yo he percibido que la llame. Que el patrimonio de los Kirchner se haya multiplicado por seis desde que Néstor, el marido, asumiera la presidencia en 2003, y sólo en el último año lo hiciera en un 158%, ya bajo el mandato de Cristina, su esposa…. Se estima que cerca del 40% de los argentinos –unos 14 millones- viven bajo el umbral de pobreza, y un 11% de la población son indigentes. La ministra de Desarrollo Social se llama Alicia Kirchner y claro, no es una casualidad. Es una hermana. Luego vienen cosas quizás menores, como que ocultaran las cifras de impacto de la gripe A durante la reciente campaña electoral. O que nacionalicen los derechos televisivos del fútbol, justificando que los argentinos vivían “secuestrados” del fútbol, comparándolos con los secuestrados y desaparecidos de la dictadura militar, hace falta valor. ¿Cosas menores he dicho? Este Gobierno de Argentina prepara una ley para controlar los medios argentinos. Para demostrar que van en serio, ayer han asaltado por las bravas la redacción del diario Clarín y todas las dependencias del grupo al que pertenece. Han argumentado que se trataba de una inspección “rutinaria” de la AFIP, la Agencia Tributaria de allí. Rutinaria, sí, unos 200 inspectores que llegan en furgones, rodean la manzana, entran agrediendo al personal de seguridad, forcejean con los periodistas y hasta dicen que había encapuchados y se escucharon soflamas y amenazas. Curiosamente, el diario acababa de publicar una información sobre un dudoso subsidio de 2 millones de Euros concedido por quien recientemente ha sido nombrado Ministro de Hacienda. En fin, que habrá a quien le siga pareciendo normal, o no excesivamente noticioso, lo que está sucediendo en Argentina. O me da que, lo que de verdad preocupa dentro y fuera del país es que la selección albiceleste, dejada de la mano de Dios (*), no se clasifique para el Mundial. Eso sí sería una tragedia.
(*) Lo de “dejada de la mano de Dios” es muy agudo, sí, y justo decir que el autor del ingenio, que yo sepa, es Jorge Yusta en su blog Deporte Digital, alojado en publico.es.
Foto: diario Clarín
LO DE ARGENTINA NO ES NORMAL Y NUNCA SERÁ NORMAL………