Un grupo que sale superado por la situación en un partido decisivo. Un equipo que no es capaz de ganar un solo balón en los primeros 28 minutos. Jugadores de supuesto nivel condenados a la evidencia de una calidad más que sospechosa. Un entrenador que, viendo las cosas, no es capaz de variar un plan que ya no le servía desde el minuto 81 del partido de ida, y todos lo sabíamos y él debía saberlo. Una horda de ultras cantando el cara al sol en The Cavern!!!! Un hincha mostrado por las cámaras luciendo una bufanda del Everton. ¿Pero qué es esto? Vamos por primera vez a Liverpool, a un escenario mítico, a un icono de la historia del fútbol como Anfield, y lo que se ha visto del Real Madrid es este cuadro. ¿Alguien se ha preocupado o se va preocupar alguna vez de al menos librarnos de estos malos ratos a la gente que honradamente amamos el fútbol y seguimos a nuestro equipo? Por favor, téngalo en cuenta. A partir de ahora, tenemos una asignatura pendiente más: volver a Anfield y, al menos, ofrecer otra imagen.
Cuanta razón se desprende de tus palabras. La imagen, desde luego, no pudo ser peor en uno de los mejores escenarios posibles. Una oportunidad excelente para sellar el nombre blanco en tan mítico estadio que acabó en un bochornoso recuerdo para el madridismo.
Un buen escarmiento, sin duda, para tomar consciencia de que el cambio es necesario para que el Madrid recupere el lugar que le corresponde en Europa, en el mundo, en la historia.
Un abrazo.